Common People


Como recién (auto)proclamada experta en relaciones personales (alguna vez alguien me dijo: has tenido muchos novios, creo que deberías tener un blog en el que orientes a la gente acerca de las relaciones… y heme aquí), les traigo el tema del día de hoy (y de siempre, solo nunca había decido escribirlo).

Hace años conocí a un dude, al que llamaremos Eladio para proteger su identidad. No tenía el más mínimo interés amoroso en Eladio, pero lo consideraba un gran amigo. Conforme fue pasando el tiempo, Eladio dejó de ser mi amigo (no, no empezó a odiarme ni yo a él. No, tampoco nos frenchkisseamos para después terminar arruinando nuestra gran amistad) para convertirse en algo más (no, no se volvió mujer. ¡NO! Tampoco yo me volví hombre ¿pues qué carajos les pasa, chingau?).

Lo que quiero decir es que llegó un momento en el que me di cuenta que pasara lo que pasara y dijera lo que dijera, la opinión de Eladio sobre absolutamente todo me era lo más relevante en el mundo. Más relevante que la opinión de mi mamá o la de mi novio en turno (no recuerdo qué novio tenía en aquel momento, pero estoy segura de que alguno he de haber tenido) e incluso, más relevante que mi propia opinión.

Nunca antes había sentido algo parecido. La opinión más importante en mi vida siempre había sido la mía, así que no entendía lo que estaba pasando, ni por qué Eladio de repente era una persona tan importante para mí. Yo, siempre tan rebelde, había dedicado la mayor parte de mi vida a llevarle la contra a la gente en general. Si alguien decía blanco, yo decía afroamericano (en este blog no hay racismo), si alguien decía agua, yo decía aceite, si alguien decía obscuro, yo decía “oscuro, inche gato“, bueno creo que entienden el punto. Además de eso, mi orgullo me llevaba a pensar que yo tenía la verdad absoluta de todas las cosas existentes e imaginarias en el mundo y prácticamente no había una sola persona a mi alrededor que supiera algo de la vida, más que yo obvio. Está demás decir lo que creo que ya todos descifraron, pero aun así se los voy a decir por si tengo algún lector con ADD o OCD o M&M o MMC o lo que sea (en este blog no se discrimina): con Eladio no me pasaba eso.

Eladio me llevó a conocer un mundo musical que antes jamás hubiera conocido (sí, yo era esa típica fresilla que va por la vida oyendo Digital 99.3 Solo Éxitos, Stereo 97.7 La Número 1 en Éxitos y (solo en mis peores momentos), La Nueva Amor 95.3 Solo Música Romántica). Gracias a Eladio conocí la música de verdad y no esas mamarrachadas del reencuentro de Pandora o La Hora de Luis Miguel (aunque terminé casándome con Luis Miguel… go figure. No, obvio no ESE Luis Miguel, pero un Luis Miguel pues). El punto aquí es que, si cualquier otra persona hubiera sugerido que oyera a The Cure, por ejemplo, lo hubiera mandado a ver si ya puso la marrana. Pero en cuanto Eladio me sugirió que escuchara “Cut Here”, en ese instante bajé la discografía completa de la exitosa banda e hice que me gustaran todas sus canciones.

Pasó el tiempo, Eladio y yo no hemos dejado de ser amigos, pero sí dejamos de ser tan amigos como éramos antes. Me quedé sin saber qué carajos pasaba por mi cabeza y qué era lo que hacía que la opinión de Eladio fuera tan importante para mí. Y tan solo unos años después de Eladio, llegó mi siguiente dolor de muelas, a quien llamaremos Anselmo, para proteger su identidad.

Con Anselmo pasó lo mismo que con Eladio, pero fue instantaneo. En el instante en el que lo vi simplemente supe que iba a ser lo mismo que con Eladio y, como yo nunca me equivoco, claramente pasó. Cosa que Anselmo me recomendaba, cosa que instantáneamente me gustaba. Cabe mencionar que, como Anselmo y yo seguimos siendo amiguis, amiguis, esta situación sigue pasando y muchas veces termina por irritarme porque, a diferencia de Eladio, esta vez no me esfuerzo porque algo me guste, simplemente me gusta y ya.

Entonces me pregunto (y les pregunto a ustedes, mis queridos, afamados y únicos 2 lectores en el mundo mundial) ¿es simple compatibilidad extrema que hace que todo lo que Anselmo sugiere me guste? ¿es que de la nada me conoce muy bien (bueno, a estas alturas del partido, ya me conoce muy bien… pero al principio ¿qué pez?)? ¿es un deseo subconsciente de ser como él? (no eh, a esa sí me niego, así que ni me la sugieran y más bien, hagan como que no la escribí y nunca leyeron nada).

Meh, será el sereno, pero por alguna razón siento que Anselmo es el no tan hater equivalente a aquel personaje de Jack Nicholson en As Good As It Gets, quitando el hecho de que me parece que no es tan freak con eso de no pisar las rayas en la calle y llevar sus propios cubiertos a restaurantes, pero algo así: half foreveralone, half cute, half an asshole (y sí, ya sé que dije 3 halves y que eso da más de 1 entero, smartasses).

¿Sugerencias? Si no tienen alguna buena, no se preocupen, ya estoy yendo a terapia y para lo que me cobra más le vale poder descifrar esta situación.

Nota de Wewereonlykids: ahora no les pongo video porque mi internet es una basura que a duras penas abrió esta página, pero les comento que la opción iba a ser Common People, de Pulp. No porque lo que dice tenga algo que ver con lo que escribo, sino porque siento que me robaron el título, que aplica más a mi post que a su canción y me hace enojar un poco que ellos sean más famosos que yo. 

3 Comments Add yours

  1. Jesús's avatar Jesús says:

    Yo he aprendido mucho de los amigos, cada uno son un mundo inconmensurable de conocimientos, lo que pasa es que algunos no lo comunican tan evidentemente, otros se desbocan para llenar su vaso vacío, creo que hay cosas que a uno le sirven pero a otros no, admirar a un amigo o amiga es algo bello incluso perderse en él, es una de las posibilidades del amor más puro, más espiritual y sin embargo el cuerpo siempre pone límites, no soporta tanta obediencia, ni insolencia o despotismo, basta con decir no a algo y ese amigo se pondrá a prueba, verá su dominio en peligro y por lo tanto buscará justificar a como de lugar sus argumentos ya sea discursivos o de silencio, buscará la distancia para ganar lo perdido y acercarse más. Por otro lado hay muy pocos amigos verdaderamente amigos, y ese es un ejercicio constante de retroalimentación, algún día dejas de verlos por circunstancias de la vida y pueden pasar años eso hace madurar la relación. Pero en tu caso yo te aconsejo que pongas a prueba tu amistad con las reflexiones necesarias como para no caer en los extremos, pero lo fundamental es que disfrutes de tu amistad con el, que no hay mejor cosa que los amigos pues no son un amor, carecen de esa pasión incontrolable que ata y desata a los cuerpos hasta convertirlos en piltrafas, la amistad es suave melodía y puede uno darse el lujo de dejarla para retomarla unos días después, en fin eso es lo que yo aconsejo.
    P.S. Una pregunta ¿tengo el privilegio de ser uno de esos dos lectores?
    Jesús

    1. Gaby's avatar gaby says:

      Muchas gracias por tu comentario!
      Claro que eres uno de esos dos lectores jaja… gracias por eso también!

      1. Jesús's avatar Jesús says:

        No,mil gracias a ti gaby por la oportunidad de leerte…

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