Hoy Ten Miedo de Mi


Hace ya algunos años se escuchó por primera vez el llanto de un niño, llegaba al mundo un pequeño al que sus padres (hippies que quisieron que naciera en su casa, en su propia cama) pusieron por nombre Jonathan Geovanni Blázquez. Está por demás decir que Jhonny (sí, así mal escrito le gustaba más) creció traumado no solo por ver a sus papás dormir todos los días en la misma cama en la que él había nacido, sino por el méndigo nombre que le fueron a poner. Sus traumas lo hicieron ser awkward en su “tierna” infancia y granosa adolescencia por lo que tuvo que buscar refugio en la música. Escribiendo letras y componiendo música que firmaba con el nombre Jonathan G. Blázquez.

Así, Jhonny granosamente creció con la ilusión de convertirse en un cantautor famoso. Pasaba sus tardes cantando en bares bajo pseudónimos como Nacha Hinojosa, Fernando Gordillo, David Beisbol, Ricardo Rajona y Alejandro Sainz (porque los nombres verdaderos estaban registrados ante el INDAUTOR y Jhonny será muchas cosas, pero jamás un ilegal. De hecho también cantó canciones de los Ilegales, bajo el nombre “Los Legales”). También componía sus propias letras, para no lucrar con material protegido.

Sus más grandes éxitos del momento incluyen “Estoqueada Mía”:

Estoqueada mía lo sé solo vives por él, a quién estoqueo también.  Pero él no te ve como yo desnudarte en tu alcoba, querida, me has enseñado tus copas. Es tu piel lo que veo de noche y me enloqueces con cada botón que te desabrochas mientras te estoy espiando. Él no te ha visto sentada en el baño mientras te encueras y no sacas el brazo. Él no te ve como yo pujando con los ojitos abiertos de par en par esperar a que caiga. ¡Ay estoqueada mía lo sé y él también! Estoqueada mía no sé qué decir ni qué hacer para dejarte de seguir. Ojalá pudiera mandar en el alma o en tu libertad, que es lo que a él le hace falta. Llenarte los bolsillos de greñas robadas, de trenzas y coletas de ti sacadas. Yo quiero regalarte una poesía, tú piensas que estoy dando las noticias. Estoqueada mía, ojalá algún día escuchando mi canción de pronto entiendas que lo que nunca quise fue robar tus llaves porque pudieran resultar comprometedoras. Pero perdona, estoqueada mía, no es retraso ni sabiduría, ésta es mi manera de decir las cosas, no es que sea mi trabajo estoquearte así. Estoqueada mía, princesa de la iberoamericana, estoqueada mía, tan solo prentendo que escribas de mi, estoqueada mía, a ver si uno de estos días por fin aprendo a hablar sin tener que espiarte tan seguido, que toda esta historia me importa porque eres mi “amiga”. Estoqueada mía  lo sé solo vives por él, a quién estoqueo también.  Pero él no te ve como yo desnudarte en tu alcoba, querida, me has enseñado tus copas. Es tu piel lo que toco de noche. Estoqueada mía no sé qué decir ni qué hacer para dejarte de seguir. Ojalá pudiera mandar en el alma o en tu libertad, que es lo único que me falta. Llenarte los bolsillos de greñas robadas, de trenzas y coletas de ti sacadas. Yo quiero regalarte una poesía, tú piensas que estoy dando las noticias. Estoqueada mía, princesa de la iberoamericana, estoqueada mía, tan solo prentendo que escribas de mi, estoqueada mía, a ver si uno de estos días por fin aprendo a hablar sin tener que espiarte tan seguido, que toda esta historia me importa porque eres mi “amiga”. 

Así, conforme fue creciendo y le fueron gustando las chicas, Jhonny pensó que la mejor forma de conquistarlas era escribiendoles canciones y cantándoselas con su poco melodiosa y desafinada voz. Su primer intento de conquista fue con una niña de su escuela, Jacinta. Él tenía 13 años, ella 8.
Después de meses de verla todos los días mientras jugaba en el recreo con sus amiguitas, de esperarla afuera de su salón y de seguirla a su casa, de esperar afuera de su casa para poder verla aunque fuera por la ventana y de mandarle cartas anónimas, un día se armó de valor. Llegó a la escuela en la mañana pero no entró a clases. Había robado la bicicleta de Jacinta de su casa y la había decorado con recortes de fotos de los dos. La puso en medio del patio de la escuela e instaló una bocina y su amplificador, llevó su guitarra y esperó a que fuera el recreo y Jacinta saliera de su salón para empezar a tocar esta canción:
Inmediatamente corrió una de las maestras a detener a Jacinta (a quien tuvo que taclear porque a pesar de tener 8 años, Jacinta media 1.60 y pesaba 70 kgs.), mientras Jacinta ya iba caminando hacia su bicicleta. A Jhonny le gritaron en repetidas ocasiones que era un pedófilo. Él no lo entendía, simplemente estaba enamorado. Su primer amor. Jacinta logró soltarse de los débiles brazos de su miss y corrió hacia donde estaba Jhonny. Jhonny emocionado sonreía y la esperaba con los brazos abiertos, posición que sirvió de maravilla para que Jacinta pudiera llegar a patearle los bajos. No contenta con eso, Jacinta y su gran humanidad aprovecharon que Jhonny estaba tirado en el piso del dolor para acercársele al oído (en este momento Jhonny estaba otra vez emocionado, pensando que tendría otra oportunidad) y susurrarle no te me vuelvas a acercar en la vida o te corto los huevos (ay, esta juventud tan mal hablada…).
A pesar de la mala elección de canción, el dolor que le duró por días y el rechazo de su amada, Jhonny nunca dejó de estar enamorado del amor. De hecho, apenas estaba empezando.

Nota de Wewereonlykids: Esta historia es completamente producto de la imaginación de la autora, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

Nota 2 de Wewereonlykids: Esta historia (y todas las historias escritas en este blog) está registrada ante el INDAUTOR y protegida por todas las leyes aplicables en materia de derechos de autor. Su uso sin el consentimiento del autor será gravemente infraccionado.

3 Comments Add yours

  1. jorge mtz's avatar jorge mtz says:

    es un articulo que libera mucho estres atraves del pobre de “jhonny” y de la exhuberante jacinta esta de moda el tema de “estoquer”???

    1. Gaby's avatar gaby says:

      ¿Por qué habrías de considerar pobre a alguien que le robó la bicicleta a una niña de su casa? ¿Entendiste que Jacinta era exhuberante? Lo que quise decir con la descripción es que era un tanque (osea muy gorda) ¿Qué niña de 8 años que mide 1.60 y pesa 70 kgs. es exhuberante? A lo mejor tenemos distintos conceptos.
      El tema “estoquer” siempre ha estado de moda en mi blog, te invito a que te des una vuelta por otros cuantos posts en los que hablo de eso.

  2. Marco's avatar Marco says:

    “El mejor inicio en una tragedia desde Macbeth!! No puedo esperar a continuar leyendo!!” – Yo.

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