Como Arrancar Una Curita


Dicen que es como arrancar una curita, que tienes que hacerlo rápido para que no duela. ¿Pero qué tal que aún así duele? Mi experiencia en los últimos casi 26 años me dice que duele, no importa lo mucho que la quieras quitar, no importa lo mal que huela tu dedo después de 10 días bañándote con la misma curita, no importa que haya cambiado de color tu piel por haberte asoleado y esa pequeña parte de tu dedo grosero sea más blanca que el resto, el punto es que en cuanto la empiezas a arrancar te duele más que nada (según tú) hasta ese momento. (Las personas que dicen eso, cláramente son hombres o nunca han experimentado el horrible dolor de depilarte el área del bikini… pero bueno, vayamos con el dicho popular pues…).

Así que, al parecer, una vez arrancada la curita (o la cera, yo sé que están pensando en eso niñas lectoras), todo es paz y tranquilidad, el equivalente médico a después de la tormenta siempre llega la calma, que es exáctamente lo que te hace querer arrancar la curita en primer lugar, la promesa de un dedo sin disparidad de color que vendrá al hacerlo. ¿Pero qué pasa si cuando arrancas la curita, tu dedo sigue viéndose disparejo?

Conocí una historia así de traumática alguna vez. Una niña que iba en mi escuela llegó un día con un parche en la nariz. En las filas para rezar (sistema Maciel, no me juzguen) se podía escuchar a montones de niñas especulando sobre la razón del parche de quien a partir de ese momento fue conocida como “Patch”. Patch no decía nada. Mi bolita y yo estábamos convencidas de que se había operado la nariz, pero otras juraban que le habían pegado y unas más, que tenía lepra y la estaba cubriendo (tampoco las juzguen, en aquellas épocas solo nos hablaban en la escuela de cómo la Madre Teresa de Calcuta cuidaba leprosos, era una enfermedad que nos llamaba mucho la atención).

Pasaron los días y el parche de Patch no desaparecía. Las de la teoría del golpe decían que seguro le seguían pegando, las de la lepra pues que claramente no se había curado y nosotras simplemente pensabamos que lo que buscaba era que todas nos olvidáramos de su antigua nariz. Conforme fue pasando el tiempo, las teorías fueron cambiando. Las de la lepra cambiaron por completo (después de googlearlo y ver que no podía ser eso, claramente) y decidieron que el parche era consecuencia de una enfermedad degenerativa que la hacía tener arrugas a temprana edad (al parecer solo supieron googlear “lepra” y nada más), las del golpe insistían y nosotras evolucionamos a la teoría de que ahora no se podía quitar el parche porque la nariz tenía un color completamente distinto al resto de su cara.

Después de aproximadamente un año, un buen día Patch llegó sin parche. Nuevamente se escuchaban niñas susurrando durante el rezo y Patch no decía nada. Resultó que ni tenía lepra, ni una rara enfermedad degenerativa que le hacía tener arrugas a temprana edad, ni le pegaban (que pudiéramos comprobarlo) ni se había operado la nariz. O a lo mejor sí, pero después de un año ¿quién se iba a acordar de cómo era su nariz? Lo que sí es que definitivamente su nariz era mucho más blanca que el resto de su cara y eso era MUY notorio.

Así que la pregunta es ¿qué pasa si aquello que te prometen al arrancar la curita nunca se cumple? Hay tantas cosas que son al revés, como tomar. Cuando tomas, primero la pasas bien y luego la sufres, no hay promesas sin cumplir que te puedan decepcionar. Pero en este caso sí. Entonces ¿debemos aventarnos así nada más y sin pensarlo a arrancar la curita? ¿O debemos pensarlo con cuidado, valorar las opciones y después tomar la decisión?

No. Simplemente no hay que pensarlo, hay que arriesgarse y aventarse a que efectivamente el caldo pueda salir mucho peor que las albondigas. Si piensas dos veces a lo mejor la otra opción ya no está disponible, a lo mejor se venden esos zapatos que te encantaron y que costaban mucho más de lo que podías pagar, a lo mejor el dedo se grangena y se te cae.

Así que hoy, sin pensarlo dos veces, tomé una decisión que cambiará mi vida (no por sonar dramática, simplemente creo que todas las decisiones que tomamos nos cambian la vida). Ahora solo me falta arrancar la curita y ver el resultado. Wish me luck.

2 Comments Add yours

  1. Yetto's avatar Yetto says:

    ¡Me matas de la curiosidad! ¿Cuál fue la decisión… y conozco a Patch?

    ¡Abrazo!

    1. Gaby's avatar gaby says:

      jajaja no conoces a Patch, era más chica. La decisión fue cambio de trabajo y creooo que fue muy buena!

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