Compare and Contrast


Cuando iba en primaria teníamos una clase que se llamaba Reading Comprehension y seguramente tú, mi querido y único lector, también. La clase consistía en no más que leer una historia del libro de Reading y después contestar una serie de preguntas. En esas épocas aún me gustaba contestar preguntas del estilo, todavía no me entraba mi época de odio a la parte de Reading (o similares) de cualquier examen (la última vez que vi una parte de esas simplemente me la salté completita, creo que fue en el TOEFL. UPS.), y mi sección favorita siempre era Compare/Contrast.

Crecí (un poquitito, nada más) y empecé a trasladar todo lo que había aprendido en la escuela a mi vida amorosa. Así, Spelling se convertía en jueguitos de letras con el nombre del niño que me gustaba, y Vocabulary en palabras ñoñas para poner en las cartas las cuales escribía con mis recuerdos de Composition, Science mejor no les cuento porque qué tal que me salen muy púdicos y dejan de leer y Reading… bueno, Reading simplemente arruinó muchos años de mi vida. ¿No entienden? Pff, no me sorprende mis queridos, pequeños y semi-iletrados lectores. Les explico.

Aquella sección de los exámenes de Reading, Compare/Contrast, consistía simplemente en encontrar similitudes y diferencias, generalmente entre personajes de la historia. La Miss Mónica nos ponía unos diagramas de Euler Venn (sí, los círculos esos con los que hacían conjuntos en primero de primaria), cada círculo representaba a un persona y justo donde se unian tenías que poner las similitudes. Para que entiendan, era algo así:

Cuando por fin acabé con tanto examen de Reading Comprehension, después de 6 largos y fastidiosos años en primaria, pasé a primero de secundaria y dejé atrás los circulitos y los plumoncitos y todo lo que termina con ito, para dar paso a Alonso. Alonso fue mi primer novio, un buen tipo pero bastante feo, presumido hasta morir, más mentiroso que Chucho el Mentiroso y por si fuera poco, gordo. Sí, gordo. No gordibueno, simplemente gordo. Ahora que lo pienso, ni siquiera era buen tipo, de hecho cortábamos cada 2 días. Así que cuando conocí a mi siguiente novio no fue muy difícil que lo superara, bastaba con que fuera verdaderamente un buen tipo.

Pero José Juan (a.k.a. Novio #2) no solo era un buen tipo, era guapo, simpatico, detallista, cariñoso y me amaba con locura. Overall, el mejor novio que una pequeña puberta de 14 años puede pedir. Duramos 6 meses en los que recibí flores cada semana, en ocasiones especiales muchos globos, varios besos (incluyendo el primero), unas cuantas fotos de la infancia y uno o dos cd’s. Hasta ahí, todavía no intervenía Reading en mi vida, aguántenme las carnes que ahí viene lo bueno.

Casi de un día para otro pasé de Novio #2 a Novio #3. Novio #2 nunca me dio una razón para cortarlo, y creo que ese fue mi problema. Entonces llegó Novio #3 en el momento exacto. ¿No les pasa que alguna persona de repente llega en el momento preciso a sus vidas? ¿Justo cuando más lo necesitan? Bueno pues así me pasó con Novio #3, claro que había otra damita “cercana” a mi interesada en él y eso me trajo bastantes problemas escolares con la damita en cuestión. Pasó el tiempo y un día casual (justo el día de mi cumpleaños) fui a una fiesta con Ale, mi amiga de la vida entera. La fiesta era de los amigos del entoncesnovio de la Srita. Ale. Casualmente entre los amigos del entoncesnovio se encontraba Novio #2, y yo casualmente dejé ese día a Novio #3 en su casa.

Así que Novio #2 y yo platicamos y platicamos por horas. Salí de la fiesta cuestionándome si en verdad quería a Novio #3. Ya llevaba 3 meses pensando en si lo quería o no y estaba muy cerca de decidir, cuando derrepronto me habla Novio #2 por teléfono. Fue  cuando colgué con él que empezó el drama que duró 8 años. Saqué mi cuadernito y un lápiz, dibujé mis circulitos y empecé a apuntar. El diagrama básicamente tenía una o dos cosas del lado de Novio #3, una o dos en la intersección y como 54 cosas del lado de Novio #2. Ahí tenía mi respuesta. Tan sencilla, tan básica, algo que me había costado 3 meses resolver, ahora me había costado 30 minutos.

Un mes después, Novio #3 había regresado a sus temas y Novio #2 había regresado conmigo. Casi dos años duramos Novio #2 y yo. Casi dos años de no haber vuelto a ver los mentados circulitos porque no hacia falta. Novio #2 era tan perfecto como siempre lo había sido además de que ahora ya le prestaban el coche (un gran plus cuando tienes 16 años). Flores y flores seguían desfilando por mi casa. Regalos cada vez más imaginativos, incluyendolo a él mismo en una caja. Life was good, until one day it wasn’t.

Nunca entendí la razón por la que Novio #2 decidió dejarme. Me lo estuve preguntando durante 5 años sin llegar a ninguna conclusión en particular. Y durante esos mismos 5 años fue el melodrama de la vida. Reading se interponía siempre en mi camino, pero en ese momento aún no sabía lo grave que podía ser. Así llegó Galán #1 y Galán #2, los dos pasaron por los circulitos. Después llegó Novio #4, Novio de 4 días, Novio #5, Novio #6, Novio #7 y Novio #8. Todos fueron víctimas del diagrama Euler Venn, todos salieron perdiendo.

Con Galanes #1 y #2 no había mucho material, como con Novio #3 y Novio #2, eran dos simples círculos con una intersección de similitudes. Las cosas que Galanes #1 y #2 tenían en común con Novio #2 eran prácticamente inexistentes, y por eso jamás llegaron a tener número de novio. Pero conforme avanzaba con mi lista (que no fue interminable, pero en esas épocas parecía), los círculos aumentaban. Así con Novio #8 ya había miles de círculos comparativos y contrastantes de entre todos mis entoncesnovios. El problema que tenían Novios #3 al #8 era simple: no eran Novio #2 y nunca lo iban a ser.

Durante todos esos años viví esperanzada en dos cosas (i) que regresara Novio #2 y feliz de la vida me dijera que todos nuestros males se habían acabado y que íbamos a estar juntos foreverandever o (ii) que llegara ALGUIEN que no tuviera el mismo problema que tenían los otros.

Y fue con Novio #9 (a.k.a. Prometido #1 (and only, hopefully)) que entendí las cosas por fin. Ya estaba a punto de empezar con mis círculos. Para esa fecha ya había mejorado tanto mis técnicas que hasta usaba un compás, plumas de colores, notas al pie y carpetas de información organizando todos los facts del candidato y del oncewas. Tenía todos mis instrumentos cuidadosamente acomodados en mi escritorio y entonces me di cuenta de que comparar era lo que me estaba llevando a la ruina. Obviamente nunca iba a llegar nadie como José Juan, obviamente nunca iba a haber alguien que no tuviera el mismo problema de los anteriores si el principal problema era que no eran José Juan.

Y entonces Prometido #1 tuvo una oportunidad de demostrarme, sin círculos y sin nada, que tenía cualquier cantidad de cosas que alguien pudiera pedir y unas cuantas más (pues por eso es Prometido ahora, ¿no?).

Durante años me callé el tema del circulito del demonio, principalmente porque si yo pensaba que estaba loca, ¿los demás qué pensarían? Pero últimamente he estado platicando con algunos amigos, llegando a las siguientes conclusiones:

1. Todos estamos locos.

2. No está mal estar loco, de hecho es cool.

3. No existe una persona perfecta, ni siquiera cuando en verdad queremos que lo sea.

4. Comparar es una palabra que debería ser borrada del diccionario de una buena vez. Hay que empezar desde ahorita para que las pobres criaturitas que apenas están creciendo y aprendiendo esas cosas no sufran lo mismo que yo (y tantos de nosotros, no me salgan ahora con que ninguno de ustedes ha comparado nunca…)

5. Todos tenemos una persona especial en la vida, todos tenemos un primer amor. Ese primer amor se caracteriza por ser el primero en todo y entonces es normal que cuando nos acordamos de algo en particular, como el primer beso, la primera película que viste con un niño, la primera vez que le vomitaste encima (wait, what?) esté esa persona. Eso de ninguna manera quiere decir que las demás personas no estén a la altura del primer amor. Tampoco quiere decir que no vaya a haber más personas especiales en la vida, incluso más especiales aún. Y mucho menos quiere decir que jamás vamos a sentirnos como nos sentiamos con esa persona. Al contrario, siempre llega alguien. Alguien con quien compartir más primeros momentos, alguien con quien compartir últimos momentos, alguien que nos haga no querer volver a comparar.

Nota de wewereonlykids: así es, la autora del presente se nos casa. No pretende dar detalles ni mucho menos, pero el grupo de personas adentro de su cabeza y yo creemos que habrá posts muy romanticones a partir de ahora. Yo-hater no deja de gritar por ese tema.

Nota 2 de wewereonlykids: oldies but goodies.


4 Comments Add yours

  1. pablo's avatar pablo says:

    Jajajajaa

    Subestimas un poco a tus lectores, “¿No entienden? Pff, no me sorprende mis queridos, pequeños y semi-iletrados lectores. Les explico.” #nomamar

    Fuera de ese comentario, estoy de acuerdo. Comparar no deja nada, bueno si deja un chingo, de tiempo perdido. Podemos pasarnos toda la vida tratando de reemplazar a #novio 2 #noviacaribeña #noviapelirroja o como le quieras decir y el pedo no solo es que nunca lo vamos a encontrar sino todas las personas y enseñanzas que vamos a perdernos, por que?, por obsesivos, orgullosos, egocentristas, necios, cancers, no importa. Lo importante es que una vez que hacemos conciencia de esto, es mas difícil hacerse pendejo, ojo, no es imposible.

    Te deseo lo mejor en tu nueva etapa de matrimonio, si pudiera darte un consejo lo haría pero no he pasado por eso. Lo que si te puedo decir es que la relación que mas he disfrutado en mi vida la he vivido un dia a la vez, el futuro no existe y el pasado ya paso. Así que disfruta lo único que realmente tenemos, esto.

  2. Lou's avatar Lou says:

    Alo! Estimada compañera de los “itos”, me conmovío mucho tu post y antes que nada. Felicidades! Me atreví a leerte puesto que Compare/Contrast ringed some bells! Y me acuerdo perfectamente, de ese ejercicio de Miss Mónica con su cabellito rojo y con crepé. Hasta recordar mi propia experencia amorosa (or the lack of recently) porque supongo que me encuentro en la etapa donde recuerdas al Novio#X y ninguno podría enter a semejante mostro como tu servilleta. En fin, no estoy aquí para empezar una catarsis de 3 años por el tema que tocaste, sino que hasta se me hizo ojo remi cuando leí las conclusiones. En serio, muchas felicidades, ojála y haya un roto para mi descosido y si realmente no existe esa creencia minimo me hace sentir bien el hecho de que exista alguien que este igual o peor de loco que yo. Que bueno que tu vayas ahora en ese camino! Un abrazo de felicidades! Y gracias por las remembranzas!

  3. @markitoss's avatar @markitoss says:

    Soy fanss, #YoConfieso que casi hasta lloro un poquito. Casi. QUe sigan los posts romantic style. Felicidades!

  4. Yetto's avatar Yetto says:

    Tu post es la prueba de que si no tuviste una Miss Mónica, Miss Lupita, y/o Miss Karla, no ibas en escuela de legionarios.

    Creo que yo sí llegué a conocer a novio #2, aunque fuera en un par de fiestas (puber para “pedas”). Buen muchacho.

    Un abrazo.

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