Gracias.

on

No tengo palabras para expresarles el agradecimiento que siento hacia todos ustedes. Ustedes que han estado apoyando a mi familia, ustedes que también son la familia de Mario, por primera vez me cuesta trabajo escribir lo que siento.

Mario era la persona más admirable y el mejor ejemplo a seguir que alguien puede tener. Yo no estoy perdiendo a mi tío, estoy perdiendo a mi papá, a mi amigo, a mi guía, a mi consejero, al medidador, al amante de la naturaleza, al libre pensador, al siempre algre, sonriente y positivo Mario.

Como seguramente ya vieron/leyeron en las noticias a Mario lo venció al final el frío, aunque estoy segura de que le costó demasiado trabajo al estúpido clima lograrlo porque Mario era la persona más fuerte que haya conocido jamás. Al final, Dios es muy sabio. Poca gente tiene la oportunidad de irse de este mundo haciendo lo que más amaba, habiendo visto a toda su familia el día en que partió a su viaje, habiendo tenido la oportunidad de ver a su hijo salir triunfante después de 3 semanas en el hospital, habiendo tenido la oportunidad de realizar un viaje a Recanati a mediados de este año.

Por eso hoy quiero agradecerle a Dios, no por habérselo llevado de nuestras vidas, sino por haberle dado la oportunidad de hacer todo lo que quería hacer, por no haber dejado que padeciera una larga y triste enfermedad, por no haber dejado que regresara a casa sin recordar a su hijo o peor aún, sin poder decirle que lo ama.

No me queda mucho por decir. “Gracias” no termina de expresar todo lo que le quiero decir a todas las personas que me han mandado un mensaje de afecto o de consuelo, que han estado al pendiente del asunto desde el inicio. Mucho menos tengo palabras para agradecer a sus hermanos del alma. A aquellos que ayer a las 6am llegaron a casa de mi abuela a informarle la triste noticia. A aquellos que movieron cielo, mar y tierra para que nadie de mi familia tuviera ningún contratiempo en llegar hasta Mario. A aquellos con los que crecí junto con Mario, que con sus sonrisas y sus abrazos me recuerdan cada segundo que pasé con él. A aquellos que sé que harán su misión día y noche ver que a Romeo nunca le falte nada, en especial amor. A Joaquín y Francesca, a Adrián, Killy, Jaime y Christine, Dolores, Juan Carlos, Roberto y a todos los demás cuyos nombres no recuerdo pero cuyas caras llevo grabadas en mi mente y en mi corazón, no tengo palabras.

Por último, quiero decirles que mi abuela, Fabiola, mi mamá, et al. ya se encuentran todos en Argentina, esperando poder darle el último adios y traerlo de regreso a casa. Aún no tenemos mayores noticias de cuándo podrá ser eso, mucho menos de cuándo habrá oportunidad para todos acá de decirle adios. La única información que tenemos es que hoy habrá una misa a las 7pm en la iglesia de San Agustín en Polanco, cerca de su casa. Casualmente, Mario siempre me decía: “¡ah, cómo me gusta Masarik!” y unos años después tuvo la oportunidad de vivir en su calle favorita. Estaré poniendo actualizaciones en Twitter (@glcorsalini) y en facebook, me pueden buscar como Gaby Lara Corsalini.

Mario, te amo y te extraño siempre. Nunca te vayas de mi lado.

One Comment Add yours

  1. Héctor's avatar Héctor says:

    Hola, buscando información de montañismo me encontré con esta dolorosa noticia y me impactó lo que le paso a tu tío. Las sensaciones que se despiertan en la montaña no tienen precio ni descripción, seguramente y como lo mencionas se fué feliz.

    Recién estoy incursionando en las actividades de alta montaña. El sábado salgo por mi segundo ascenso a cumbre, hacía el Nevado Santa Isabel, espero poder tener a tu tío de ejemplo de hacer las cosas que uno quiere y disfrutar al máximo la vida.

    Que bueno que cuando sea el turno de partir de uno puedan hablar tan lindo de uno como hablas de tu tío.

    Un saludo desde Pereira, Colombia

Leave a reply to Héctor Cancel reply