Live and Learn


Ya había usado esta canción en otro post, aunque no era la principal, así que me doy el lujo de volver a usarla en este, sólo porque era esa o Contigo Aprendí versión Nicho Hinojosa.

Ayer recibí otro mail, al parecer inspirado por el que publiqué hace dos días. Se los transcribo a continuación:

“Querida Wewereonlykids:

 

Hace poco mas de 1 mes caí en tu blog por azares del destino, en uno de esos días donde el exceso de tiempo te convierte en una stalker de primera y Facebookeas a todos tus amigos, enemigos, ex novios, galanes, novias de tus ex novios, ex novios de tus amigas, etc. Ahora que empieza el boom de Twitter solo le echas sal a la herida mientras ves como tu ex novio lleva a su nueva novia al restaurante donde celebraste tu cumpleaños con él, o como el niño que taaaanto te gusta tiene 1783 followers de los cuales el 80% son niñas a las que (igual que a ti) se ha pendejeado. Y sin desviarme mas del tema, fue así como llegué a “We were only kids”


Me han divertido tus historias y he reído con tu experiencias, pero el post de ayer me motivó a escribirte aunque todavía no entiendo la razón de escribirle un mail a una perfecta extraña (no ofense). Pero ese post movió algo dentro de mi, bueno o malo todavía no se, pero me hizo pensar en ese tiempo en que we were only kids.

 

¿En que fuckin’ momento empezamos a trabajar, a pagarnos la gasolina, el celular, las compras y la comida? ¿Cuándo dejamos de tener “vacaciones de verano” donde las pedas se hacían lunes, martes, miércoles y domingo? ¿Cuándo empezamos a escuchar que nuestros amigos y conocidos se empiezan a comprometer y casar? ¿Cuándo dejamos de salir los jueves – o de ponernos hasta el zoquete – porque tenemos trabajo al día siguiente (porque aceptemos que las clases de 7 los viernes nunca fueron un real obstáculo)?

 

Ayer me pegó, ya no tengo 17 años, ya no me puedo dar el lujo de hacer pendejada y media sin verme “tan mal” porque se espera eso de mi a esa edad. Ya no puedo tener un crush en cada hombre viviente a mi alrededor. Ya no puedo dejar de hacer algo porque tengo la peor flojera o porque nada mas no me inspira. Ya no puedo bajar del “Rincón del Vago” la propuesta que necesito para los nuevos clientes, ni puedo copiar del de a lado el reporte final. I know I’m not a kid anymore, but I still feel like one!

Recuerdo perfectamente esa época en la que tenía novio porque era algo “cool”, porque a los 15 años tener con quien salir al cine a función de 6:00 pm era priceless, o hablarle a tu mejor amiga para describirle ese primer beso no supera nada, todo es nuevo, tu primera peda, tu primer beso, tu primera cruda, tu primer ligue, el primer antro, la primera escapada… En fin, sin deprimirme mas quiero decir que when I was a kid, life was so much easier.

No soy una de esas personas que se quedó atrapada en su adolescencia, no me visto como quinceañera ni le entré a la moda cougar buscando chavitos de 18 años, aprendí mucho y me divertí en exceso, es hora de madurar y crecer y las demás cosas que te dice tu mamá en un regaño. Pero esa época la extraño mas que nada por una sola persona, aquel escuincle que conocí en una fiesta que me conquistó en menos de un mes y que fue parte de mi vida por mucho tiempo, esa persona que extraño a veces sin saber porque, ese niño que recuerdo en cada canción de Alfa 91.3 (y no, no es Toño Esquinca).

Porque gracias a esa época en que we were only kids lo conocí y hoy me doy cuenta de que lo extraño.

 

Sniff, sniff… Te dejo antes de que empiece a cantar canciones de Yuri.

– Ana, always & forever a kid”

A pesar de que le contesté algo completamente diferente a Ana por mail, lo que me escribió, así como lo que me dijo un amigo acerca de cómo aprovecha su cumpleaños cada año para analizar lo que ha aprendido y todo lo que ha logrado en el último año, y para rematar, la primera parte de las 25 cosas que @alexjoloy ha aprendido en su vida, de acuerdo con su blog, me puso a pensar muchísimas cosas, incluyendo ¿qué es lo que yo he aprendido en los últimos 25 años? ¿en qué momento crecí?

Me di a la tarea de recopilar las cosas más básicas que he aprendido, para ver si haciendo eso me daba cuenta de en qué momento crecí.

1. Cuando tenía un año aprendí a caminar y no realmente a hablar, pero sí balbuceaba bastante bien.

2. Cuando tenía dos años ya hablaba un poquito mejor. Aprendí a avisar cuando quería hacer pipí.

3. Cuando tenía tres años aprendí a cantar “La Puerta de Alcalá”. También aprendí a esconder las galletas adentro de la videocasetera.

4. Cuando tenía cuatro años aprendí a usar las tijeras, y después de una penosa situación, aprendí que no se deben usar para cortarse el pelo. También aprendí que los rastrillos cortan. Aprendí lo que era tener una amiga.

5. Cuando tenía cinco años aprendí que las engrapadoras son para usarse con hojas y no con el dedo chiquito de la mano. Que si te pones mucho acondicionador en el pelo te hacen volverte a bañar. Que si te tardas mucho tiempo en bañarte, se acaba el agua caliente. Y que cuando te cortas el párpado sangra muchísimo.

6. Cuando tenía seis años aprendí a leer y a andar en bici. También aprendí que si te atraviesas la calle sin ver te pueden atropellar. Y que los ejotes no son mis amigos. Aprendí que no importa cuánto tiempo te quedes intentándolo, es imposible pasar el mundo 7 de Mario 3.

7. Cuando tenía siete años aprendí a patinar en hielo. También aprendí lo difícil que era perder a una amiga (porque se cambió de escuela), y lo fácil que es hacer nuevas amigas. Aprendí que se puede tener más de una buena amiga.

8. Cuando tenía ocho años aprendí a multiplicar y a dividir. Aprendí que puedes sacar 100 en todos los exámenes semestrales aunque no los hayas hecho por tener varicela. Aprendí que no te debes rascar porque te quedan marcas de varicela. Y también aprendí que ver muchas veces la misma película es muy divertido, que me gusta cantar y que se puede rentar juego de Nintendo en Videocentro.

9. Cuando tenía nueve aprendí lo que era tener un papá (fue cuando mi mamá se volvió a casar). También aprendí que hay cosas que las niñas de 9 años simplemente no entienden, por lo que es mejor no decir nada.

10. Cuando tenía diez años aprendí lo que era compartir, aprendí lo que era tener un hermano y ya no ser la consentida. Aprendí también que por más que parezca fácil brincar desde la ventana del primer piso al estacionamiento en patines, no siempre es una buena idea.

11. Cuando tenía once años aprendí lo que era que te gustara un niño. El objeto de mi afecto en ese entonces era mi vecinito Armando, con quien mi mamá me llevaba al cine y con quien organizaba bailes y shows para presentar a los demás vecinos. Mi compañero de travesuras. (@abaraldi).

12. Cuando tenía doce años aprendí lo que era un grano. También aprendí que no es una buena idea usar fleco para taparlos porque simplemente hace que salgan más. Aprendí lo que era engordar después de atragantarte 4 kgs. diarios de pasta durante 2 meses. Aprendí que no es buena idea cortarte el pelo como niño (aunque me seguía viendo fabulosa).

13. Cuando tenía trece años aprendí lo que era usar falda en lugar de jumper para ir a la escuela, usar mocasines en lugar de zapatos de trabita y poder llevar chaleco arriba de la camisa. Aprendí lo que era un acordeón y a usarlo fabulosamente en mi examen final de moral. Aprendí que los niños caen redonditos cuando les sonríes y que no importa qué tan feo esté, lo importante es tener novio.

14. Cuando tenía catorce años aprendí lo que era un beso. Aprendí lo que era salir con un niño y lo que era tener novio. Aprendí que puedes ligar sin problemas si te cambias tu traje de baño completo por un bikini y te pones a bailar (en Valle de Bravo eh, no crean que en mi azotea). Aprendí que cuando conoces a muchos niños a la vez, con tus amigas, no importa cual te haya gustado, importa cual es el que te habla al día siguiente. Aprendí, además, que no es tan buena idea ir de antro con tus primos más grandes y tu tío que va a cuidarte, puede malinterpretarse la situación y él quedar como un pedófilo. Aprendí que el malibú sabe bien, sobre todo si le pones jugo de piña.

15. Cuando tenía quince años aprendí lo que era lastimar a alguien que quieres y verlo sufrir por lo que tú le hiciste. Aprendí lo que era irte de viaje durante las vacaciones de verano y extrañar a alguien a más no poder. Aprendí que es muy difícil y triste terminar una etapa escolar, sobre todo cuando ya no estarás en la misma escuela para el siguiente año. Aprendí lo insoportables que somos las niñas cuando estamos pubertas. Aprendí lo que era desvelarme, en una fiesta o hablando por teléfono. Aprendí que si hablas a celular durante 4 horas, tu mamá te cobra la cuenta y no es barata.

16. Cuando tenía dieciséis años aprendí lo que era entra a una escuela nueva. Lo que era tener en tu salón a un montón de niños pubertos, lo que era dejar atrás a tus amigas de toda la vida, para hacer nuevas. Aprendí además que si quieres a alguien tienes que luchar por él, y entonces estará contigo, no importa lo mucho que lo hayas hecho sufrir antes. Conocí el sur de la ciudad y aprendí que la gente que vive allá tiene mucha onda.

17. Cuando tenía diecisiete años aprendí lo cool que es ver tu cuarto lleno de rosas el 14 de febrero, para darte cuenta después de que tu novio y su amigo (@victorpinal) compraron, cargaron y acomodaron cada una de ellas. Aprendí además que las cajas del tamaño de un refrigerador no pueden traer otra cosa adentro más que a tu novio que quiere desearte felices 17. También aprendí que no es buena idea dejar de comer, pero que siempre podrás contar con algún amigo que te apoye y te lleve a escuchar pláticas de niñas con un problema similar (@danniiblack, @kike_varana @benja gonzález). Aprendí lo que era enamorarte de alguien y no poder estar con él.

18. Cuando tenía dieciocho años aprendí lo triste que es ya no tener a tu novio. Aprendí que muchas veces es mejor conservar una amistad que tratar de tener una relación con un amigo, y que a pesar de que todo haya empezado así, siempre se puede convertir en uno de tus mejores amigos). Aprendí que los amigos se cuentan con los dedos de las manos, que siempre estarán ahí para apoyarte y que estar triste porque te cortaron se te olvida cuando estás con ellos. Aprendí que no es buena idea perderte en el camino para terminar pasando dos veces por el mismo alcoholimetro y que tampoco es buena idea dejar tu coche en un valet parking porque pueden tratar de robártelo. Aprendí además que da muchísima pena participar en un concurso de “la niña más guapa” y que ni siquiera ganes. Aprendí lo que era reprobar una materia y sentirte tan mal que ni siquiera te castigan. Aprendí lo que era irte de vacaciones y que tu cruda sea directamente proporcional al tiempo que estuviste de vacaciones. Aprendí que en esas vacaciones no es necesario dormir más de dos horas al día para estar perfectamente fresca y en la playa dos horas después de haber llegado de bailar.

19. Cuando tenía diecinueve años aprendí a no fijarme en niños que acabaran de cortar porque sus ex novias pueden estar locas. Aprendí a no preguntar nada cuya respuesta no quisiera oír. Aprendí que la carrera no es igual a la prepa. Aprendí lo que era ganar dinero y empezar a pagarte tus cosas, como el celular, zapatos y comidas con tus amigas. Aprendí que no toda la gente viene del mismo lugar donde vengo yo y eso hace que la convivencia sea mucho más cool con ellos. Aprendí que siempre puedes agregar más amigos a los que ya tenías originalmente. También aprendí que el hecho de que una persona no comparta tu religión no hace mejor ni peor persona. Aprendí lo feliz que puedes ser con alguien que quieres mucho.

20. Cuando tenía veinte años aprendí que nunca se le debe hacer un berrinche taaaaan grande a un novio. Aprendí que no es buena idea andar con alguien más chico que tú por más guapo que esté. Aprendí que no se necesita más que a tus amigos y muchas botellas de vino para pasar el mejor cumpleaños del mundo. Aprendí que tener un novio que le pone globos al coche equivocado en tu cumpleaños es priceless. Y que tener a un amigo que siempre te apoye cuando acabas de cortar también lo es. Y después de eso, aprendí que no tener novio también tiene su onda.

21. Cuando tenía veintiuno aprendí que el brócoli no sabe tan mal como yo pensaba. Aprendí que no está tan bien que tu novio sea tan celoso que no puedan salir a ningún lado. Aprendí a jugar tennis. Aprendí que las relaciones tormentosas son muy difíciles de dejar, pero que cuando por fin lo haces, te sientes liberada. Aprendí que los amores de oficina no son tan malos como todo el mundo los pinta.

22. Cuando tenía veintidós años aprendí que si te olvidas de tus amigos por tener novio, en tu cumpleaños llegarán los amigos de tu novio. Eso no dice que sea un mal cumpleaños, simplemente dice que no lo estás pasando con los tuyos. Aprendí que el no comer bien durante 22 años eventualmente te pasa factura. Aprendí también lo que era llegar a urgencias a un hospital y que la gente que está contigo en esos momentos es la que en verdad importa.

23. Cuando tenía veintitrés años aprendí a no pensar en el futuro, ni a tomarme tan en serio todo lo que hacía. Aprendí a vivir el momento y a no necesitar nada más para ser feliz. Aprendí que no avisarle a tu mamá que ya llegaste a tu casa te puede ocasionar problemas muy graves y hasta el último castigo de tu vida. Aprendí que una persona que no entiende que no puedes salir (porque estás castigada) no vale tanto la pena como creía. Aprendí, además, que cuando peor están las cosas siempre llega alguien a hacer que todo mejore. Aprendí que por más que tu mamá odie a tu novio, si eres lo suficientemente persistente, eventualmente acabará amándolo.

24. Cuando tenía veinticuatro años aprendí que cuando hay un desastre natural no hay a quién culpar. Que lo más importante de una relación son los momentos difíciles. Aprendí también que la vida fuera de la escuela es más complicada de lo que se cree, pero que tampoco es imposible. Aprendí que el esfuerzo que le pongas a algo será recompensado. Aprendí que ya no es tan fácil pasar días sin dormir por estar de fiesta, ni llegar fresca a trabajar después de un jueves de muchos shots. Aprendí que tengo siempre que afrontar las consecuencias de mis actos y ser mucho más responsable que antes. Aprendí a no hacerle caso a los estereotipos, a valorar a las personas por lo que son y no por cómo son y a descubrir amigos en quienes pensé que jamás lo serían.

25. Hace poco más de un mes cumplí veinticinco. Hasta ahorita he aprendido que la vida apenas empieza.

“But I live and I learn, crash and burn. It wont be easy baby…”

9 Comments Add yours

  1. Ana's avatar Ana says:

    Yo a los 23 aprendí que de la manera mas random del mundo puedes encontrar en un blog a alguien que cuente su vida como si fuera la tuya, aprendí a impresionarme por sentirme tan identificada y claro está, a dar las gracias. AMAZING!
    – Ana

    1. Gaby's avatar gaby says:

      Gracias a ti por escribir!

  2. Jr's avatar Jr says:

    ¡¡¡¡¡ENOOOOORRRMMEEEEE!!!! Genial Gabrielita !!! Gracias !

  3. picafresas's avatar picafresas says:

    Qué increíble post. De mis favoritos (y no por que yo sea mencionado ahí 😉 jajaja). Me encantó… Y me reí un buen!

  4. malcopeando's avatar malcopeando says:

    aplausos! excelente ehh! soy fan!

  5. best_joselo's avatar best_joselo says:

    Que post tan genial!!! Y el final es priceless… Afectivamente, apenas lo mejor, esta por venir!!
    Jose Luis

  6. pablo's avatar pablo says:

    Gaby, yo no se si yo tome buenas fotos. La verdad es que es dificil ser critico de uno mismo. Lo que si se hoy es que tu escribes mamon!!. Hasta pena me da tener blog despues de leer esto (nel!).

    Me encanto que hayas conocido el sur de la ciudad y mas aun que las personas que vivimos ahi “tengamos onda” jaja. Y el otro regalo es que “no tener novio/a tambien tiene onda”, gracias por que por lo tanto, tengo onda jajaja.

    Te mando un abrazo, y si sirve de algo, no dejes de escribir NUNCA!

    1. Gaby's avatar gaby says:

      Pablito, eres de las personas con más onda que conozco. No sólo porque estés soltero o vivas en el sur. Muchas gracias por leer y por comentar. Te mando un beso!

  7. Gaby's avatar gaby says:

    Jr., Alex, Rivas y José Luis, muchas gracias a todos por leer, me encanta que les haya gustado! Les mando muchos besos a todos y espero verlos por aquí otra vez pronto.

Leave a reply to picafresas Cancel reply