Mi mamá es una persona particularmente sensible, que odia el trabajo del hogar (como cualquier otra persona, creo) a menos que pueda hacerlo con una copa de champaña en la mano (por eso, el 25 de diciembre y 1 de enero mi casa siempre está reluciente). Así que no me pareció nada extraño que aquel domingo, como todos los domingos que nuestra querida Genoveva descansa, mi mamá estuviera enojada… es que nunca recogen su cuarto, es que siempre está todo tirado, es que sus perros son unos maleducados, es que Geno es una sucia, es que Geno no limpió aquí, es que Geno es super malhecha, es que Geno nunca hace nada de lo que le pido… es que mejor espero que no regrese… Era lo mismo que escuchábamos cada domingo. Aún así, mi mamá estaba puntual a las 6 de la tarde todos los domingos para recogerla en la parada del camión.
Pero aquel domingo, Genoveva nunca llegó. Mi mamá le habló y le habló a su celular, hasta que Geno optó por apagarlo. Desde el momento en que vimos a mi mamá mal-estacionarse en la casa y azotar todas las puertas, supimos que algo estaba mal.
No lo puedo creer, estas personas hoy en día ya no valoran el trabajo, ni ganar un sueldo, ni que les des techo y comida… ni siquiera tener la decencia de avisarme, ni siquiera tener la decencia de contestarme el teléfono, de mandarme un mensajito… NADA.
Así pasó mi mamá el resto del domingo, lamentándose de que Geno no hubiera regresado y mentando madres de la misma situación. Así que, conociendo las consecuencias, el lunes mis hermanos y yo tratamos de no acercarnos a ella porque sabíamos que encontraría invariablemente algo para regañarnos. En cuanto llegué a trabajar el lunes, mi casa estaba completamente al revés, no porque mi mamá no quisiera limpiar todo y lavar la ropa y los platos y esas cosas, sino porque estaba tan deprimida que le era físicamente imposible levantarse de la cama.
Mis hermanos y yo optamos por dos cosas… la primera fue correr al super a comprar una caja de Möet… la segunda fue hablar a una agencia de empleadas domésticas. De la agencia se tardaron una semana en mandarnos a alguien, considerando que vivimos en casa de suchi, tenemos 3 perros NO entrenados y dos niños que no conocen lo que es un basurero… justo a tiempo para que se acabara la caja de Möet.
Así que rápidamente pasó esa semana, con una casa ultra limpia y reluciente y una mamá no en sus momentos de mayor cordura. Pronto llegó el lunes, el primer día de trabajo de una mujer cuyo nombre jamás pude aprender porque al parecer ni siquiera hablaba español. Así que mi mamá, feliz de tener nuevamente alguien que hiciera todo lo que ella no quería hacer sobria, le enseñó con punto y detalle todo lo que había que hacer en la casa. Fue cuarto por cuarto y al parecer la mujer sin nombre lo iba entendiendo todo. Así que al día siguiente, mi mamá fue a despertarla a las 6am para que le ayudara con el desayuno de mis hermanos. Por supuesto que la mujer sin nombre no estaba acostada, estaba sentada sobre la cama, con la luz apagada, lo que parecía ser una chancla en la mano y bañada en lágrimas. ¡Pero que te pasó [inserte nombre aquí]!… no salían palabras de su boca, no se escuchaba nada más que un sollozo que se incrementaba conforme pasaban los segundos y de vez en cuando, se escuchaba su nariz absorbiendo los mocos [ew, pero cierto]. Después de como 20 minutos, mi mamá ya muy desesperada, al parecer la damita decidió hablar. perro… perro… perro morder chancla… logró articular entre lágrimas, sollozos y muchos muchos mocos… Sobra mencionar que jamás la volvimos a ver.
Regresé ese día con otra caja de Möet, evitando así cualquier regaño que pudiera darse. Pero mi mamá estaba sorprendentemente feliz, así que la guardé en la bodega, para cualquier situación en la que se pudiera necesitar. La razón de su felicidad era que al día siguiente, la vecina le había conseguido a otra muchachita dispuesta a trabajar como empleada doméstica.
Esta nueva mujer, de nombre Virginia, parecía ser todo lo que mi mamá buscaba. Amaba a los perros, era buena en su trabajo, sabía planchar, cocinar, usar la lavadora de platos y la de ropa y a parte aguantaba los regaños de mi papá y colaba mi maruchan para quitarle todas esas verduritas asquerosas. En pocas palabras parecía un sueño hecho realidad.
Pasó el tiempo, Virginia ya llevaba cerca de un mes con nosotros. Mi mamá con una sonrisa todo el día todos los días. Todo iba muy bien, hasta que un miércoles llegó mi tío a cenar por sorpresa a mi casa. Eran cerca de las 9.30pm así que mi mamá fue a buscar a Virginia a su cuarto. Cuál fue su sorpresa al darse cuenta de que Virginia no estaba ahí. Inmediatamente mi mamá habló a la caseta del policía de la privada… Virginia no había salido. Así que decidió salir a buscarla al único lugar donde sabía que podía estar: en casa de la vecina.
Así mi mamá llegó decidida a buscarla. Tocó el timbre y tras unos 5 minutos, varios ssshhhh, risas incontrolables, música que súbitamente se apagó y varios golpes, por fin abrieron la puerta. Se trataba de la empleada doméstica que trabajaba con la vecina, quien decidió abrir la puerta con un vaso fiesta lleno de alguna sustancia parecida al tequila, un poco de confetti en la cabeza, el pelo totalmente despeinado y la playera medio cáida.
Mi mamá enojada le pidió que llamara a Virginia, quien acudió a la puerta en un estado similar al de su amiga. Virginia ¿qué crees que estás haciendo?… Ay seño, pues es que no le avisé porque como ya nunca me busca a estas horas… pero fíjese que me voy a quedar aquí a dormir en casa de la seño Lulú porque está de viaje y entonces Nachita me invitó aquí a dormir, pero mañana llego tempranito, no se preocupe…
Mi mamá sabía que era el cinismo más grande de la historia, pero también sabía que odiaba hacer el quehacer, así que no le importó y se regresó a la casa sans Virginia. Como es su costumbre, mi mamá siguió quejándose del mal comportamiento de la señorita Virginia hasta el lunes… sí, el lunes cuando ya no regresó…
Saqué entonces mi caja de reserva de Möet… eso fue hace una semana y se acaban rápidamente las provisiones… Así que se aceptará su ayuda por si conocen a alguna mujer que quiera venir a limpiar mi casa o por si quieren patrocinar la felicidad de mi mamá. Por su atención, gracias.
jajajaja muy bueno! no me imaginó lo que pasaría si se va de mi casa “Rose” -Zenaida en español… larga historia- pero creo que tendría que hacerme de unas reservas para mitigar la furia de mi mamá jaja