#Motherhood Parte 2


Disculpen, por fin logré que se durmiera El Niño (sí, me tardé 2-3 meses. Es normal. Tengan hijos ya mismo).

Como les decía en mi post anterior (*abre otra tab de Safari para recordar qué les decía en su post anterior*… pregnancy (and post-pregnancy) brain. Tengan hijos ya mismo)… allá por mayo de 2013 tuve mi primer (y único, a la fecha… fiuf) BFT, que para quienes se perdieron mi post anterior (el cual tienen que leer ya mismo) significa BIG FAT POSITIVE, o sea que ya estaba preñada, pues. Y entonces sí comenzó lo que la gente amablemente llama “la mejor etapa de mi vida goooeeeeeiiii” (aunque creo que esa gente no tuvo experiencias muy agradables en prepa… nada jamás podrá ser mejor que tomar durante una semana seguida sin secuela alguna… ahora con 1 copa de vino estoy cruda 4 días. ¡Bienvenidos 29!). Pero bueno, continuando con el tema, empezaba la mejor etapa de mi vida.

Inmediatamente bajé cuanta app me encontré en la android store (un terrible errorí que cometí cuando la pantalla de mi nuevecito iPhone feneció… pero que rectifiqué pocos meses después, a Dios gracias). Y pasé los siguientes meses contando en semanas, pesándome 5 veces al día, combatiendo a extraños que gustaban de tocar mi panza (lo cual era raro porque al principio realmente parecía (o era, ya no sé) pura gordura), comprando cada fruta que mi aplicación decía que era el tamaño del pequeño engendro esa semana, neceando con que era niña cuando a las 12 semanas (3 meses para ustedes, mortales) ya me habían dicho con cierta seguridad que era niño, sufriendo por no entrar en mi ropa, sufriendo por no entrar en mis zapatos, sufriendo por no entrar por la puerta de mi casa… y todas esas bellezas que conlleva la mejor etapa de la vida.

Para finales de diciembre era una perfecta y muy chaparra bola de boliche que dormitaba en el sillón mientras todos festejaban el año nuevo. ¡Y todavía faltaba un mes para el nacimiento de crío! Pasé la siguiente semana barriendo mi casa porque obvio mi OCD decidió hacer acto de presencia en el momento más inapropiado, cuando me tenía que sentar después de cada metro cuadrado barrido. Y por fin llegó mi cita con el doctor. No sabía por qué la esperaba tanto (además de porque amo a mi doctor, mi doctor es el mejor doctor del mundo, tu doctor es tonto y el mio es listo) pero por fin llegó y mi cuerpo lo sabía porque decidió sentirse mal justo ese día.

Una (o sea yo) que siempre ha tenido el umbral del dolor bastante alto se estaba queje y queje, sin poderme sentar ni acostar, después de dar vueltas por toda la casa de mi mamá durante 2 horas (bueno, una vuelta… no porque sea muy grande, sino porque iba dando pasos de gallo, gallina) decidí que era hora de avisarle a mi querido doctor que la estaba pasando terrible. Así que adelantó mi cita un par de horas. Si hubiera sido por mí, me hubiera ido caminando… pero como mi mamá sabía que haría 3 días en llegar al hospital decidió ser tan amable de llevarme. Pasé 30 segundos en el consultorio cuando escuché las palabras que llevaba esperando los últimos 9 meses: “pues yo creo que hoy nace”.

Me emocioné por 30 segundos antes de reaccionar… wait… what? ¿cómo que hoy? ¡Si apenas llevo 36 semanas! (aunque se sentía como 36 años abajo del agua). Mi perfecto embarazo que tanto había disfrutado suddenly se había vuelto imperfecto… me había subido la presión y El Niño ahí adentro me estaba haciendo más mal que el bien que yo le estaba haciendo a él. Después de 3 horas conectada a más máquinas que Robocop el doc. confirmó que ese día sería el cumpleaños de El Niño, tan solo 2 horas después de su anuncio.

Total que a las 7.50 pm. me pusieron el famoso bloqueo, a las 8 yo ya estaba platicando del superbowl con los presentes en el quirófano, a las 8.47 El Niño ya lloraba y 9 horas después por fin pude hacer pipi sin un catéter. Mi estancia en el hospital fue poco menos que placentera, considerando que conocí a El Niño 36 horas después de su nacimiento y solo lo pude ver 2 horas cada día durante 3 días porque el simpático decidió que no iba a expulsar el agua de los pulmones. Bien ahí, dude. Pero bueno, un día después de que me dieron de alta lo dieron de alta a él. ¡Vámonos a la casa!

¿Y ahora, qué hacemos con él?

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  1. pablo cruz's avatar pablo cruz says:

    ME PONE BIEN LEERTE

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