Memory Zombie


Hace 8 años y medio, exáctamente el 16 de agosto de 2003 (soy MUY freak con las fechas, por si no lo sabían), mi entonces novio, Novio #2 decidió dar por terminada nuestra perfecta relación de 1 año 10 meses. Un día antes de eso nos habíamos peleado porque, sin avisarme, simplemente no pasó por mí a mi casa como había quedado. Hubo varias llamadas de odio y colgadas de teléfono, pero la verdad es que cuando al día siguiente me dijo que fueramos por un café (una botella de agua, en mi caso) no me imaginaba que todo se fuera a terminar.

Pasé meses de tristeza extrema después de eso. Usaba mi clase de Cálculo Diferencial para platicarle mis penas a mi amigo, quien también acababa de cortar. Terminé reprobando la estúpida materia por no poner atención en una sola clase (con 67, además! el coraje…). Reprobar Cálculo me hizo dudar de mi elección de carrera a ese momento (originalmente quería estudiar finanzas pero me dio miedo tener que volverme a enfrentar con número de cualquier tipo) y me hizo eventualmente tomar la decisión de estudiar Derecho (error).

Pasaba mis fines de semana de una de tres formas:

1. Saliendo con José Luis, otro amigo que también acababa de ser dumpeado. Íbamos al antro sureño de moda, tomábamos martinis y cantábamos todas las canciones de despecho habidas y por haber.

2. Llorando como desesperada encerrada en mi cuarto. Poniendo en repeat canciones dramáticas (y cursis y fresas y simplemente horrendas).

3. Chantajeando emocionalmente a sus amigos para que me dijeran a dónde iba a ir ese día para casualmente encontrarmelo. Estaba decidida a reconquistarlo y la mejor forma de hacerlo era obligándolo a darse cuenta de lo que había dejado ir.

No funcionó. (Claro que nunca se me ocurrió hacer algo como esto)

Después de varios meses, a la mitad de mi viaje de generación me encontré a dos de sus amigos quienes decidieron contarme que Novio #2 ya tenía novia. Entonces sí me volví verdaderamente loca. Empecé a hablar y colgar a su celular, a hablarle llegando a mi casa después de una noche de copas, a mandarle mails de amor desesperado…

No funcionó de nuevo.

Intenté entonces el famoso clavosacaclavos. Empecé a salir con un dude ahí guapillo (que acababa de cortar una relación de 3 años, qué conveniente). Cumplió su propósito: me hizo olvidarme momentáneamente de Novio #2… (pero no por las razones adecuadas. Me hizo olvidarme de lo que había sufrido porque el guapillo me hizo sufrir aún más; pero ya lo perdoné. Ahora somos amiguis.)

Pasó el tiempo y el recuerdo de mi relación perfecta terminada sin razón algún fue haciéndose cada vez más lejano y borroso, pero nunca se fue por completo. Ya ni siquiera era que quisiera reconquistar a Novio #2, simplemente quería una explicación decente, porque obviamente cuando cortamos su explicación fue: “es mi último año de prepa y quiero dedicarme a la escuela y estar con mis amigos y hacer muchas cosas para después casarme contigo“. Claro que yo lo único que escuché fue: “soy un idiota, soy un idiota, soy un idiota, soy un idiota, me quiero casar contigo“.

Años de terapia después (con mi amigo Pablo, porque él me entiende), ya solo pensaba en Novio #2 una vez al año, entre agosto y octubre, cuando estaba muy tentada en mandarle un mail de cumpleaños porque resulta que cumple años el mismo día que mi hermana (de hecho, un mes después de que lo conocí, en 1999, fue su cumpleaños y yo estaba en el hospital porque mi hermana acababa de nacer. Just another one of those happy coincidences). Pero la mayoría de los años me limitaba a enojarme y gritarle a mi yo interno que qué carajos le pasaba, ¿estaba tonto o qué?, ¿no que se iba a casar conmigo y no se qué tanto y la manga del muerto?

Además de mi rant anual, no pensaba mucho más en Novio #2. De hecho había olvidado por completo que fui una persona lo bastante freak como para guardar mails y conversaciones de messenger en mi iMac del 2000, la mayoría de, para o relacionadas con Novio #2. No me acordé de eso hasta hace poco menos de un mes, cuando cambié mi compu y me puse a investigar qué tanta cochinada voy guardando de computadora en computadora desde hace 12 años. En mi búsqueda me encontré un fólder llamado iMacSweet, tiny, infant Jesus. Primero que nada, pensé que esta vez realmente necesitaba terapia (y una mejor que la que Pablo amablemente me ofrece al calor de unos molletes en el Giornale). Después me dispuse a leer.

Pensé que me iba a tardar horas, pero resultó que la mayoría de las cosas que había ahí me dieron bastante flojera así que solo leía las primeras tres líneas y NEEEEEEEEEEXT. Cuando acabé de leer por fin entendí que el problema nunca había sido Novio #2 (sí, sabemos que su pretexto para cortar a mi perfecto ser fue bullshit, sobre todo porque todo el mundo sabe que Novio #2 nació para tener novia, no para estar soltero…), el problema siempre había sido mi estúpida memoria selectiva.

Viví años con una memoria que me hacía pensar que mi relación con Novio #2 había sido completamente perfecta, que nunca nos enojábamos (salvo el enojo que según yo había ocasionado que todo terminara), que siempre la pasábamos bien y que realmente estábamos destinados el uno para el otro y que jamás íbamos a ser tan felices con alguien más como lo habíamos sido juntos (eso solo lo pensé como un año, porque luego resultó que sí era más feliz con otras personas, incluso ahora mucho más). Mi memoria estúpida no me dejaba recordar que, aunque Novio #2 era (y asumo que sigue siendo) una excelente persona, simplemente no éramos tan compatibles como yo me empeñaba en creer.

Lo que encontré en mi iMac era lo que necesitaba para seguir adelante y dejar de esperar una respuesta a ¿por qué me cortaste hace 9 años?. Una colección completa de mails de amor, junto con mails de reclamos, y mails de llantos depresivos y conversaciones que empezaban perfectamente normal y terminaban con alguno de los dos diciendo “¿por qué siempre nos peleamos?” o “¿por qué no eres una niña normal?” y demás cosas bien bonitas.

Así que por fin me liberé del demonio. Por fin se me desnubló la cabeza y pude ver todo con claridad. Lo que ahora no sé es ¿qué es lo que hace que pasen esas cosas? ¿Soy solo yo la que se acuerda de puras cosas buenas? Ahora entiendo reclamos de amigas diciéndome que cómo me puedo llevar bien con algunos ex novios después de que se portaron como reverendos patanes conmigo. Es simplemente porque no me acuerdo de eso. Elijo borrar el mal recuerdo y tomar lo bueno. Y en la mayoría de los casos creo que salgo beneficiada, vivo sin rencores y no le deseo el mal a nadie. Nunca me quiero vengar ni mucho menos. El problema es cuando you trick yourself into thinking things were better than they actually were.

Si hay algún psicólogo, psicoanalista, o si Pablo está leyendo, por favor no duden en ayudarme a entender la razón de los juegos mentales que hace mi memoria que me tienen viviendo como un memory zombie.

Mientra logro entenderlo o mientras alguien me ayuda, yo me quedo con esto: all we have is now.

Nota de Wewereonlykids: Se me informa que Novio #2 se casa (obviamente no conmigo). Si por alguna razón llegaras a leer esto, sábelo, Novio #2, que te deseo lo mejor del mundo y que seas muy feliz. 

Nota 2 de Wewereonlykids: No, no es sarcasmo. En verdad le deseo lo mejor del mundo.

4 Comments Add yours

  1. Marco's avatar Marco says:

    Puedo afirmar con un 98.6% de seguridad que el síndrome de memoria selectiva que mencionas sólo afecta a las mujeres… A menos que alguien te haga saber lo contrario mediante esta vía. Es una de esas cosas que los hombres no entendemos (obviamente estoy generalizando, y obviamente es totalmente cierto). Yo no conozco a nadie que sea amigo de una chica que le rompió el corazón, al menos no sin que el tipo siga esperanzado en que la chica se de cuenta de su error y vuelva con él.

    Todos sabemos que esas cosas no pasan!

  2. Yetto's avatar Yetto says:

    Tengo que admitir que el “soy un idiota soy un idiota soy un idiota soy un idiota” me causó demasiada gracia. Y me parece, si mal no recuerdo, yo iba en esa clase de Cálculo Diferencial contigo. En inglés, no less.

    ¡Un abrazo!

    1. Gaby's avatar gaby says:

      Sip, con Cooksey. Damn Cooksey. jajaja. Gracias!

  3. Buen post… de mi generación la rola que aplicaba era:

    Y mi mejor amigo fue cómplice en aquellas madrugadas de sábado a domingo que saliendo de alguna fiesta o del antro, pásabamos a gritar un “te amo fulanita” a nuestras respectivas “amores platónicos”… Qué cosas…

Leave a comment