Baby Steps (o La Teoría del Año Nuevo)


Desde que tengo uso de razón, las tradiciones de año nuevo han llenado mi casa cada 31 de diciembre. A parte del tema de salir corriendo con una maleta por toda la cuadra, poner dinero en el zapato, usar chones rojos, echar agua por la ventana y romper platos, la tradición más clásica y la única que en verdad prevalece año con año es la de las uvas.

La verdad es que tengo que confesarles que cuando era una pequeña niña de 1 metro de alto (hace no tanto tiempo como ustedes pensarían), me atragantaba cada uva con cada campanada mientras pensaba en mis propósitos para el año venidero. Fue hasta hace poco que decidí tomarme mi tiempo con cada uva, sobre todo si a mi mamá se le iba el avión y compraba uvas con semilla (tengo un issue con las semillas. Algún día un Rugrat dijo que podía crecerte una sandía en la panza si comías semillas de sandía, y yo le creo). Y fue hace todavía menos tiempo que decidí no hacer 12 propósitos. La realidad es que rara vez los cumplía y generalmente para septiembre ya se me habían olvidado todos y cada uno de los dichosos propósitos. Así que el año pasado todo cambió.

Hace un año me hice un solo propósito: no cortarme el pelo en todo el año. Y esto les parecerá extraño, mis queridos lectores, lo sé. Pero lo que ustedes no saben es que en repetidas ocasiones me entra en la cabeza la idea de que el pelo corto es lo mio… y la verdad es que no (como lo pueden ver a continuación).

Entonces, para evitar las burlas que recibía año con año, en esa época en la que me daba por cortarme el pelo, decidí ponerme como propósito no cortarme el pelo. Apenas es 5 de enero y no están ustedes para saberlo, ni yo para contarlo, pero al rato tengo mi cita en el salón para el corte. Espero que este año no haya burlas. Gracias de antemano.

Pero bueno, continuando con mi historia de año nuevo, cláramente eso de ponerme un solo propósito para todo el año funcionó de las mil maravillas. Así que para este año también lo hice así. No les quiero decir cual es porque si no lo cumplo, siempre puedo cambiarlo en diciembre y decir que efectivamente lo cumplí. Solo digamos que involucra algunas horas de gimnasio adicionales a las que ya tenía under my belt.

Así que ayer, mientras estaba en el gimnasio como parte de mi propósito 2011 me puse a pensar en toda la gente que se inscribe al gimnasio en enero y deja de ir 2 meses después. También de la gente que empieza dietas que nunca llegan a su fin o los que deciden dejar de tomar y lo logran los primero 5 días de enero (siempre que esos 5 días no incluyan un fin de semana) o los que dejan de fumar por 48 horas. No sé qué tiene enero ni qué pasa con los propósitos de año nuevo que hacen que empieces con todas las ganas del mundo y 6 meses después regreses a tu old-couch-potato-self.

A mitad de año empiezas a escuchar quejas de “es que es muy cansado ir al gimnasio todos los días”. ¿De qué carajos estás cansado idiota? ¿De lo que va del año ? Y en caso de que esa estupidez sea cierta ¿qué te da energía en enero? ¿el cambio de año? Pues no, a mi no me lo parece, así que me niego.

Como soy muy positiva y no puedo simplemente negarme a ese tipo de tonterías, les tengo una propuesta. PROPÓSITOS SEMANALES. Así es. Como lo leen. Ejemplo:

Propósitos semana 1, 2011: ir al gym 6 días, no comer Sabritones, evitar los carbohidratos, no decirle mentiras a mi jefe, dejar de creer en el 11:11.

Entonces empezó la semana 1 del 2011 el lunes 3 de enero, ¿no? con ella empiezan mis propósitos. El sábado se hace la fiesta de la semana nueva, por lo que los propósitos terminan el domingo, día en que se hacen nuevos propósitos para la semana siguiente #yAsí… Entonces si una estúpida semana no te da por ir al gym o por comer verduras o por dejar de robarte las galleta de la sala de juntas pues no lo haces Y YA! Baby steps.

Piénsenlo, gente sin fuerza de voluntad (como aquí su servilleta). Creo que esto debería convertirse en una nueva tradición. No solo favorece a nuestros propósitos, además hay pretexto para festejar cada semana.

Ps. yo sé que la última vez que se me vio bien el fleco fue en la foto de abajo, pero tampoco recibo burlas si mi corte de hoy me lleva por esos caminos. Por su atención, gracias.

Nota de wewereonlykids: si notaron la categoría de este post, es nueva. Nano blogging le llamo a los posts que resultan de temas que no tienen suficiente material para convertirse en posts normales ni son tan cortos como para tuitearlo.

2 Comments Add yours

  1. Jorge's avatar Jorge says:

    podrían ser de cada 15 días 🙂

    yo no me hago propositos este año sólo sere constante en todo lo que me beneficie en ser mejor ser humano, hijo, hermano, novio y abogado.

Leave a comment