En el capítulo de la semana pasada de America’s Next Top Model, Cycle 15, las chamacas tenían que recordar algún apodo que les hubieran puesto cuando eran chiquitas, y pensar en una palabra que contrarrestrara ese apodo para posteriormente posar en bikini con ambas palabras (el apodo y el no apodo) escritas por todo el cuerpo. No es sorpresa que en ese programa haya más drama que en la Rosa de Guadalupe (no que aquí su servilleta lo haya visto en algún momento…), pero esta vez hubo más drama del normal. Niñas lloraban porque de chiquitas les decían cosas como dientona, queer, freak de circo, similares y conexos… y la verdad es que su empowering word no la pelaban pero para nada. Así que aunque creo que la idea de Tyra Banks de tratar de darle en la torre al bullying medio que le backfireeo mientras tenía a 14 niñas chilloneando y a maquillistas corriendo atrás de ellas para retocarles el rimel (that sounds sooo dirty jajaja).
Bullying es una palabra que no existía en mis años mozos, ahora mi mamá la dice todo el tiempo porque en la escuela de mi hermana (que aún va en primaria… cosita…), que es una de estas muy pipiris nais de puras niñas donde comparte salón con hijas de personalidades del espectáculo como la pareja del momento circa 1992 Bibi Gaytán y Eduardo Capetillo, dan conferencias día y noche, noche y día, sobre el mal comportamiento de sus hijas.
Tras las constantes quejas de mi madre sobre las compañeritas de mi hermana, mi única recomendación es que la cambie de escuela. Para mí eso de una escuela donde sólo convivas con personas de tu mismo sexo es una ñoñada, así que le aconsejo que la cambie a una escuela mixta. Y entonces viene el drama… es que Wewereonlykids, tú no sabes las historias que me cuentan mis amigas, de TODO lo que le hacen a sus pequeños angelitos en esas escuelas mixtas… los niños son SUPER mala onda y hace comentarios muy inapropiados. No, definitivamente mi pequeñita no tiene por qué pasar por eso, mejor que se quede en donde está… igual y Bibi la descubre un día de estos y nos saca de pobres, ya ves lo talentosa que es… acuérdate de aquella obra que hizo en Kinder II…….. y bueno, ahí perdimos a mi mamá.
Cada que me echa su speech de lo malas que son las escuelas mixtas, de lo irrespetuosos que son los niños y yara yara yara, me pongo a pensar… ¿pues qué no sabe cómo se portan las niñas? ¿cómo se tratan unas a otras? Yo tengo bastante experiencia en el tema. Obviamente también estudié en una escuela de puras niñas (después de aquel episodio en el que me corté el pelo en el salón y me corrieron del kinder…) y desde que entré me convertí en la bully por excelencia.
Tenía a mi amiguita, mi pequeña compañerita de maldades. Íbamos por la vida molestando y criticando a quien se dejara, entre ellas la que años después (y hasta la fecha) se convirtiera en mi mejor amiga. Mi compañera molestadora, Majito, y yo, nos la vivimos juntas todo Kinder II, las demás ya sabían que no debían meterse con nosotras porque seguro les iría muy mal. Cuando terminamos Kinder II y pasamos a Prepi, entró a la escuela una niña nueva. Una argentina que decidió que nos veíamos lo bastante amenas y agradables como para juntarse con nosotras. El primer día le dimos una oportunidad que claramente no supo aprovechar porque de ahí en adelante, todos los días del ciclo escolar le dijimos “me caes gorda“. La pobre de Loli lloraba y lloraba, pero la mensa seguía juntándose con nosotras en recreo, también quien la manda…
Casi al final del año era cumpleaños de Majito y mío 2 días después. Así que nuestras mamás decidieron organizarnos una fiesta en casa de sus abuelos que tenían alberca y un jardín muy grande. Nosotras no éramos nada girly girls, nos gustaba el color verde y el azul y jugar en el tumbling o en los columpios, y odiábamos el rosa y el morado y jugar a las barbies. Y a la dichosa fiesta va apersonándose Ale (mi actual mejor amiga) con un traje de baño morado con moñitos rosas y una barbie perfectamente vestida y combinada. A LA MADRE. A partir de ese momento no dejamos de molestarla.
El año siguiente, para Primero de Primaria, Majito se fue y me dejó abandonada en la escuela. Obviamente no podía pretender hacerme amiga de todas aquellas chaparritas a las que había molestado los últimos dos años, así que busqué en las niñas nuevas a mis aliadas. Y tuve varias a lo largo de los años, pero ninguna como Majito, así que me dediqué a bullear por mi cuenta.
A todas las molestaba por chaparras (sí, aunque no lo crean, en algún momento de la vida fui alta… hasta que dejé de crecer y las demás me pasaron jajaja), por cursis, por tontas, por lloronas y por cualquier cosa que se me ocurriera. Pero la pobre de Ale tenía la mala suerte de vivir a dos cuadras de mi casa y de que su mamá y la mía se amaran con locura. Hacíamos ronda, nos dejaban fines de semana enteros en casa de la otra “para que no estuviéramos solitas”. La verdad es que yo me la pasaba muy bien, porque en mi casa (y en su casa también) jugábamos a lo que yo quisiera… o si no hacíamos la tarea y como yo acababa antes me tocaba ser las Miss de la escuelita y la ponía a hacer planas (jajajaja those were the days…). La dejaba encerrada en el baño, la acusaba de cosas que no había hecho, le quitaba su lunch, etcétera y demás. No tenía hermanos que me enseñaran esas cosas, pero tenía dos primos 2 y 4 años más grandes que yo. Mi primo (2 años más grande) era guapísimo, así que a parte de todo comercializaba sus fotos y les prometía que les iba a hablar por teléfono. Obvio nunca le habló a nadie, entonces él les “mandaba” una carta donde les pedía perdón diciendo que había visto sus fotos y estaban muy feas entonces que mejor se ahorraba la molestia de hablarles. Mi primo jamás se enteró de eso porque obviamente usaba mis mejores mañas para escribir con una letra distinta y hacer como que él la había escrito. Euge, si estás leyendo esto, ahora entiendes por qué te tomaba tantas fotos…
Pero Ale no era la única víctima de mis maldades. Hubo varias que sufrieron violencia psicológica relativa por mi parte, incluyendo al hermanito de una compañerita. Esa vez era la fiesta de una de mis cómplices en el Club Mundet (ultra de moda circa 1995). Lo que se usaba en esa época era que nos daban pizza a morir y después nos poníamos los patines y nos íbamos por todo el club hasta que se hiciera de noche. En una de nuestras rondas por el club, mi grupito y yo nos encontramos al susodicho hermanito (ni tan hermanito, era un año más chico que nosotras) y empezamos a molestarlo. El hermano grande de otra de mis amigas fue el que más lo molestó y creo que hasta lo pateó. En ese momento, yo bien mustia me hice a un lado y cuando no me veían me fui patinando de regreso a donde estaban las mamás para evitar culpabilidades. Nadie dijo nada, todo estuvo bien y pensé que me había librado del regaño.
Dos semanas después fue la entrega de premios de fin de cursos en la escuela. Y cual va siendo mi sorpresa que la mamá del niño afectado fue y le chismoseó todo a mi mamá, embarazada de 9 (sí, 9) meses. Fue tal el enojo de mi mamá que nació mi hermano. Así que me sentí tan mal que le bajé dos rayitas a mi bullying.
En secundaria ya era una cosa completamente diferente, enfoqué mi bullying a las Misses y me volví aliada de todo mi salón, en lugar de su enemiga. Para esa época ya no era tan machita porque yo seguía midiendo 1.57 y las demás ya habían crecido. Además ya era amiga de Ale y ella sí era bien portada.
Entrando a prepa fue aquel episodio oscuro que les platiqué en algún momento donde perdí parte de mi cabellera, algo de mi valor pero nada de dignidad… considero que fue la forma del universo de decirme que le bajara por completo al bullying. And so I did…
Ahora sólo espero que mis hijas no me salgan con algún chistecito que me induzca el parto…
jajaja muy bueno, me gusto… y que bueno que ya estas de vuelta!