Umbrella

on

Cuando era chiquita descubrí que uno de los mayores placeres en la vida era lograr llegar a un baño después de horas y horas de aguantarte las ganas de hacer pipí. El día que lo descubrí tenía como 5 años y me dieron ganas de hacer pipí cuando estaba en el coche. Mi destino era Teotihuacán y como en ese entonces ya empezaba mi fobia por los baños públicos, me aguanté las ganas de hacer pipí desde que íbamos hacia allá, todo el tiempo que estuvimos ahí (subir tantas escaleras con la vejiga llena no es nada recomendable) y todo el camino de regreso. Me sentí absolutamente liberada en cuanto llegué a mi casa y corrí al baño. Claro, cuando crecí me dijeron que era malísimo que me aguantara cuando tenía ganas de hacer pipí, pero ¿pasa lo mismo con todo? ¿Entre más te aguantas las ganas, más disfrutas cuando por fin puedes hacerlo? ¿Entre más tienes ganas de ver a alguien, más disfrutas su compañía cuando por fin estas con él?

Estaba tratando de comprobar esta teoría (después de más de una semana de no saber nada de Jerónimo) cuando sonó mi celular. Distraída me paré de la cama a contestar y lo único que escuché fue una canción de fondo:

Sí, esa versión. Obvio no era gay para traer la versión de Rihanna (a pesar de lo dudosa de su aparición en el gimnasio de mi mamá).

Sabía perfectamente que era Jerónimo. Aún así, cuando la canción llevaba más o menos un minuto, colgó. Entonces escuché a lo lejos cómo continuaba la canción (o eso pensaba por lo menos). Llovía muy fuerte, así que no era muy confiable mi oído. Me asomé por la ventana de mi cuarto y entonces vi su coche estacionado afuera de mi casa, empapándose porque tenía las puertas y el quemacocos abierto, pero no lo alcanzaba a ver a él. No lo pensé dos veces y bajé corriendo las escaleras y salí de mi casa lo más rápido que pude. Obviamente él me estaba esperando afuera del coche, así que corrí a abrazarlo y darle un beso.

No hay nada como un beso en la lluvia, menos si es con la persona que quieres y menos si tienes de fondo Umbrella (aunque haya sido una versión chafa, la mejor es de Scott Simons, por mucho…). All and all fue el momento perfecto. No quise arruinarlo diciendo algo, mucho menos quise decirle que mi mamá estaba viendo todo por la ventana y, aunque no la podía escuchar, se veía que estaba gritando improperios a diestra y siniestra.

Así que no le dije nada y huí de ahí tan pronto como me fue físicamente posible. Regresé a mi casa y antes de cerrar la puerta voltee a verlo y le mandé un beso. Obvio mi mamá ya me estaba esperando para preguntarme qué carajos había sido eso (con sus palabras… sí, mi mamá es un poco mal hablada). Decidí no ponerle mucha atención y bloquear cualquier cantidad de cosas que me pudiera decir, sólo veía sus boquilla moverse más rápido que nunca y la veía manotear intrépidamente. Entonces opté por caminar hasta mi cuarto para evitar que uno de sus intrépidos manoteos llegaran hasta mí de alguna forma.

Para cuando llegué a mi cuarto, Jerónimo ya se había ido. Obvio estaba más que confundida. No quería aceptárselo a mi mamá, pero yo también estaba pensando ¿qué carajos fue eso? ¿qué se cree este idiota que puede dejar de hablarme por una semana después de haberse peleado con mi mamá y de haber huido de mi casa como comadreja y después de eso llegar como si nada, ponerme una canción en el coche y que yo de facilota baje y todavía le plante un beso? Pues no sé quién se crea, pero su señal de paz y romanticismo hizo que esas preguntas se fueran haciendo cada vez más lejanas en mi cabeza.

Para callar las preguntas en mi cabeza y simplemente dejarme disfrutar el momento que acababa de pasar, me acosté en mi cama y puse Umbrella (versión Scott Simons, obvio) en repeat hasta que me quedé dormida.

A eso de las 2:oo am. sonó mi celular. Después de sufrir un mini infarto por mi ringtone de My Hero de los Foo Fighters y de ver la fotito de Jerónimo aparecer en la pantalla de mi celular, decidí contestarle. Para mi sorpresa, sólo se escuchaban balbuceos, algo así: Agnes, yarayarayara, amor de mi vida, yaryarayara, Gardenia, yarayarayara, fui a su casa, yarayarayara, beso, yaryarayara, sólo su amigo, yarayarayara, quiero a ti, yarayarayara, coche inundado, yarayarayara, soy un idiota, yarayarayara, voy para allá.

Realmente no entendí con quién hablaba si yo no pude (ni quise) decir ni una palabra. ¡Qué hueva! ¿A qué viene este hombre de regreso a mi casa y a parte ahogado? y sin coche, ¿en qué viene? Bueno, por lo menos voy a ponerme unos pants o algo, ni modo que salga en pijama. Y una peinadita, ¿qué onda con mis greñas? Total, terminé poniéndome una falda, completamente maquillada y peinada y hasta me bañé y me senté a esperarlo.

Cuando dieron las 4:00 am. decidí dejar de esperar, claramente no iba a venir a mi casa. Le hablé al celular pero qué sorpresa, lo tenía apagado. Me preocupé un poquito nada más, ya sé que así se las gasta. Seguramente se quedó en donde sea que haya estado tomando con sus amigos y al día siguiente ni se acordaría de que hablamos. Así es mi Jero y así lo quiero.

Al día siguiente le di tiempo para que despertara y crudeara y así. Le hablé a la 1 de la tarde. Ignoró mi llamada. whaaaat the fuck? Se las sigue gastando.

Minutos después me enteré, mientras stalkeaba como campeona el tuiter de la tal Agnodia, que estaba con ella.

Hijo de su /##$%$&(%)&( madre...

Leave a comment