Hace apróximadamente 19 meses, fui invitada a una fiesta de cumpleaños. La cumpleañera era una de mis mejores amigas, así que no dudé en asistir. Como en ese preciso momento no tenía hombre alguno a mi lado ni perro que me ladre, decidí quedarme a dormir en su casa (con eso de que mi mamá jura que tooooooooooooooooooooooodas las cosas malas le pasan a las niñas que manejan después de las 10pm…).
Como su casa está en casa de suchi y nunca había ido de noche (y sí, soy de las que se nortean cuando manejan de noche… ¡es que todo se ve diferente!), me pasé la salida y fui a dar todavía más a casa de suchi… Después de angustiantes momentos en nosedonde, y de quién sabe cómo volver a encontrar el camino adecuado, llegué a su casa.
No les mencioné que era la fiesta de mi amiga de la escuela, ¿verdad? Qué bueno, porque no parecía. La única de todos los amigos de la escuela ahí, era yo. Ves tarada, te dije que no vinieras sola, pero ahí vas tú y cortas y entonces ahora por eso tienes que estar sola en la esquinita del sillón, me decía mi yo-hater, siempre presente.
Al principio le hice caso. Nunca he sido muy social, así que agradecí infinitamente a mi yo-hábil el haber adquirido mi flamante Blackberry unos meses antes. Pasó como una hora. La fiesta se llenó entre freaks de su trabajo y amigos de su novio. Me llegó un mail de mi ex novio diciéndome que me la pasara bien y que conociera gente. Después de leer esto, decidí seguir sus instrucciones al pie de la letra, no sin antes tener un ataque de ira que me hizo aventar mi celular, sin querer queriendo, a donde estaba toda la gente. Ahora tendría que ir por él, pero estaba bien, me daba una excusa para ir hacia el terreno ocupado por los amigos del novio.
No siendo la persona más social del mundo, caminaba con cuidado y recelo, y en varias ocasiones hasta sentí que temblaba (no, no el piso, y tampoco por Parkinson’s… sólo de nervios creo jaja). No se trataba de la sala más grande de la historia pero en ese momento el trayecto desde mi cómoda esquina del sillón hasta el otro extremo me pareció eterno. Logré llegar a mi celular momentos después. Claro, pasando por una serie de eventos que describiré a continuación.
En medio de mi trayecto, al parecer había un escalón prácticamente invisible con el que por supuesto que me tropecé con eso de que soy ultra descoordinada. Me quedé tirada en el piso por unos momentos. Tenía todo el pelo, el cual por fin me había peinado sólo por tratarse de una ocasión especial, tapándome la cara. Sentía que iba a llorar. Pero era imposible llorar cuando a mi alrededor todo el mundo se reía (obvio de mí, no conmigo…). Así que quité mi pelo de la cara y pude ver una mano desconocida en frente de mi, lista para ayudarme. Sin pensarlo mucho, hice uso de la ayuda ofrecida.
Cuando por fin me pude parar, vi directamente a los ojos a alguien que parecía ser uno de los amigos del novio, porque definitivamente no era parte de los freaks de la oficina, estaba demasiado guapito para serlo. Era un güerito que parecía ser mi tamaño, me asusté, siendo yo particularmente pequeña, el pobre güerito seguramente sería un pequeño midget. Disimuladamente miré hacia abajo, otra vez tarada, estás parada arriba del escalón que ocasionó tu aparatoso accidente y a parte traes tacones de 12cms. duuuuh, mi yo-hater, siempre tan atinado.
Ya que logré aclarar el punto de la estatura, me fijé bien en él, si estaba guapito, ya lo había visto mientras me enconchaba en mi esquina del sillón, pero era güero, como el primer niño que me rompió el corazón en mi vida, tal como les conté aquí… https://wewereonlykids.wordpress.com/2009/12/18/el-dia-en-que-me-di-cuenta-de-todo/
Desde entonces desconfiaba de todos los güeros, pero decidí darle una oportunidad porque terminé notando que tenía la frente muy roja y mi celular en la mano, upps… creo que él fue el receptor de mi ataque de ira. Después de mi super oso, me emocioné mucho de que siguiera ahí conmigo y no le hubiera importado mi falta de coordinación… me emocioné todavía más cuando seguía conmigo después de que me cachó cantando a todo pulmón mientras él se iba al baño Secret Garden de Bruce Springsteen, versión Jerry McGuire con diálogos y todo (la cual, por cierto, chocaba con la música de fondo nadaquever de la fiestecita…). Pero mi emoción superó límites inimaginables cuando siguió conmigo después de que en un el onetoomany shot de tequila que me dio uno de los amigos del novio, dicha sustancia terminó por salir disparada por mi nariz…
Sigo sorprendida de que después de tanto tiempo siga aquí conmigo, con la descoordinada-escupetequila-ipodandante.
Y toda esta larguísima historia de amor jaja viene al caso por mi recomendación de hoy. Para inaugurar los #FF alsoknownas viernes de recomendados, va la siguiente página: http://www.condesa140.com/
No sólo es creación de mi hombre @luismcara, el que sigue aquí después de tanto tiempo… además, es una página buenísima para toda la gente que gusta de salir en la Condesa y sus alrededores.
La página funciona de dos maneras:
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- Hoy iré a la Condesa.
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La página aún no está terminada, faltan algunas secciones y la versión móvil, pero con lo que hay ahorita está bastante cool. En la parte de arriba de la página pueden encontrar una pequeña selección de Preferidos, donde encontraran una descripción cortita, además de fotos de cada lugar que la gente toma y quiere subir, por si esto fuera poco, te especifica de qué se trata cada lugar y te pone un mapa para que no te pierdas al llegar.
No les sigo diciendo porque #1 no pude poner los screenshots que quería (I’m blaming you, damn Windows…) y #2 mejor chéquenla ustedes. Cheers.