Es una palabra que escuchaba en repetidas ocasiones en alguno de esos reality shows que me gustan, en este momento no me acuerdo en cual, pero era Top Chef, America’s Next Top Model, Mexico’s Next Top Model, o cualquiera similar. En esa ocasión se referían a que la persona en cuestión ténía mucho más talento del que demostraba en ese momento y al parecer, no había nada que le impidiera demostrarlo, más que ella misma.
Hoy yo me pongo a pensar en esa misma palabra, aplicada a otros aspectos de la vida. Hay personas que en cuanto se dan cuenta de que son felices, hacen todo lo posible por dejar de serlo, probablemente sea de manera inconsciente, pero no cabe duda de que el autosabotaje existe. Hay otras que, tan locas como yo, en cuanto se dan cuenta de que por fin están bajando de peso, repentinamente tienen hambre suficiente para comerse a un caballo (por el tamaño, no porque yo jamás en la vida tuviera antojo de caballo jaja). Y hay otras que en cuanto ven que en su relación no hay “estira y afloja” también se inventan alguna tontería para hacer que todo lo que estaba perfecto, de repente deje de estarlo.
¿Por qué hacemos eso? ¿Por qué cuando por fin encontramos a una persona que nos quiere, que nos cuida, nos consiente, sentimos que todo está tan bien, que definitivamente debe haber algo mal? En Sex and the City usan una cierta frase que a mi me encanta, aunque trato de no repetirmela constantemente: “if he seems too good to be true, he probably is…” Y frases como esa nos han llevado a pensar que no existe la perfección anhelada, que no existen los knights in shinning armors, que siempre uno tiene que perseguir al otro para que se sienta un cierto rush y entonces nos mantengamos interesados.
Pero la verdad de la vida, damitas, es la siguiente: ninguna relación es perfecta. No importa que lo parezca, si analizas cada detalle, cada situación, cada actitud, te vas a dar cuenta de que tiene muchas más imperfecciones de lo que crees, así que el autosabotaje es completamente innecesario. Pero separarnos por completo del mismo parece ser imposible, en una menor o mayor medida, la verdad es que siempre buscaremos encontrarle un pelo en la sopa jaja. Creo que la madurez llega, no cuando dejas de buscarle imperfecciones, sino cuando aprendes a vivir con ellas.
¿Si la vida es complicada, para qué complicar también el amor?
Creo que mi unico comentario a esto seria: que la vida no es complicada lo complicado es el amor jaja