El Ex y la Era de la Tecnología


La historia que les voy a contar a continuación, es una historia de la vida real, no de mi vida real, pero de la de una amiga, a la que llamaré Cecilia, para proteger su identidad…

Todo comenzó cuando Cecilia, enamorada del amor, conoció a cierto muchacho bien parecido, formal y responsable, en su oficina. Como era de esperarse, las cosas se fueron dando poco a poco, hasta que después de semanas de coqueteo por fin la invitó a salir, y después de varias salidas, por fin eran novios. Todo iba perfecto, Cecilia había siempre soñado con una relación así, con un hombre maduro, que la entendiera, que la quisiera y la consintiera y que a parte de todo, estuviera en el mismo canal que ella: casarse en no mucho tiempo.

Así pues su relación era de lo mejor que nadie había visto en la vida. Estaban todo el tiempo juntos, pero sin caer en excesos, conocían a las familias de los dos y convivian con ellos y bueno, básicamente era la relación perfecta para una niña de 22 y un hombre de 33, y lo siguió siendo durante un año.

Para esas fechas, el Susodicho ya no trabajaba con Cecilia, pero eso más que afectar su relación, la hizo aún mejor. Claro, aún mejor hasta que el Susodicho (tal como le pasó a mi Susodicho del blog anterior) se convirtió en un psicópata.

Todo comenzó una noche de otoño. Las hojas de los árboles caían, la gente sonreía, seguramente yo estaba feliz de poder usar botas de nuevo y del fin del horrible verano, y en una casa no muy lejana, el Susodicho le pedía a Cecilia que lo dejara conocer su cuarto. Cecilia no sabía que contestar, ¿qué se contesta cuando tu novio te dice que quiere conocer tu cuarto? Pues aparentemente, se contesta que sí, que no hay ningún problema. Entonces pues subieron a su cuarto, convenientemente los papás de Cecilia no estaban, así que no tendrían ningún problema.

Pero cual va siendo la sorpresa de Cecilia cuando el Susodicho le pide ahora que le enseñe su clóset… eso de que no iban a tener problemas estaba empezando a ser una mentira total. Pues no después de una gran lucha en su cabeza, Cecilia optó por enseñarle su clóset, a pesar de considerarlo total y completamente innecesario y fuera de lugar.

Analiza el Susodicho el clóset y yara yara yara (Seinfeld always and forever jaja) encuentran el diario de Cecilia de cuando tenía 15 años (y edad para tener un diario, claro…) Le pide que se lo enseñe, Cecilia se niega, Susodicho se enfurece, sale corriendo, azota las puertas y se sube a su coche, da una vuelta, le manda varios mensajes similares a “cómo pudiste hacerme esto, pensé que me querías” y le pide sus cosas (y todos los regalos que le había dado…) de regreso.

Por supuesto que cortaron después de eso (espero que hayan captado esa parte) y pues, creémos que él no lo tomó muy bien porque diario le mandaba hate messages, además de hackearle su mail, en repetidas ocasiones y borrarle absolutamente todo lo que tenía ahí, incluyendo tareas y solicitudes de maestría y similares… total que mi historia está por terminar, lo último que supo Cecilia de él fue una foto que le mandó del mail de ella de hotmail al mail de la oficina, una foto no necesariamente en “paños menores” pero si bastante reveladora que él tuvo el cinismo de tomarle por abajo del vestido cuando aún eran novios, junto con la leyenda acuérdate de todo lo que sé de ti…

A demás de ser la historia más freaky que he oído en mucho tiempo, me puso a pensar en algo… que habría pasado si esta misma historia hubiera ocurrido, digamos, hace 30 años…? Los mensajes del celular probablemente se hubieran cambiado por “muditos” en el teléfono de su casa, o por papelitos con hate messages dejados en la puerta de su casa, y lo demás? ¿Habría arrancado todas las hojas de sus cuadernos? ¿Roto el candado de su locker para vandalizar sus pertenencias? I don’t think so…

Así que, con todo lo bueno que nos ha dejado la tecnología en los últimos años, i couldn’t help but wonder… how many people have just turned into psycopaths?

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