Del Baul de los Recuerdos 2… Sacrificios


Viviendo en la sociedad en la que vives, tú, la mujer del mañana, te planteas la posibilidad de “tenerlo todo”.  Sin tratar de entrar en el enredo que sería el hablar de que nunca estás conforme con lo que tienes, siempre quieres más y más, entremos al simple “tenerlo todo” suponiendo, sin conceder, que no quieras nada más que eso que para ti significa “todo”.

Tienes 20 años, tu vida apenas comienza, esos 20 años que ya has vivido no fueron más que una pequeña introducción, como estar 20 años en “prepri”, y ahora sí empieza lo que vas a hacer toda tu vida, empieza la busqueda por la persona con la que vas a compartir los siguientes 40, 50, 60 años de tu vida. Como ya lo he dicho antes, habemos de todo en esta viña del Señor, pero tú particularmente eres de esas mujeres que no se conforman con la maravillosa vida de la ama de casa, así que te metes a una carrera de esas que no son precisamente MMC. Obviamente, si ya te tomaste la molestia de estudiar 5 años de tu vida y matarte para salir con un buen título/promedio/trabajo de la carrera pues lo mínimo que puedes hacer es conservarlo, no?

Pero es entonces cuando te encuentras tu primer conflicto. Te casas, una boda increíble en un jardín, un hombre guapísimo, inteligente y que te ama con todo su corazón. Mientras sólo son ustedes dos no hay ningún problema. Pocos años después de aquel día soñado tu maravilloso esposo te sale con el chistesito de que quiere 5 hijos, está bien, tú siempre quisiste una familia grande, no hay mucho problema con eso. Ahora sólo tienes que encontrar el tiempo suficiente para no descuidar tu trabajo que amas, a tu esposo maravilloso y soportar las incomodidades del embarazo, y después, los llantos en las noches que te roban tus 8 horas de sueño. Y no siendo todo eso suficiente para llenar tu agenda mañana, tarde y noche, a parte tienes una vida social, donde no todos tus 7 amigos de toda la vida están casados o tienen tantas responsabilidades o cosas que hacer como tú, así que pretenden seguir juntándose a los 35 años a echar los drinks, así como antes.

Está muy claro que todo no lo vas a poder hacer, porque al poco tiempo algo vas a terminar haciendo mal. El punto aquí es… qué es lo que sacrificas? Pero ya me fui a un extremo, todavía ni siquiera cumples 21, no tienes por qué estarte preocupando por eso ahora, cuando llegue el momento adecuado te preocuparás. Pero esto de la falta de tiempo y de los sacrifios se da mucho antes de cumplir 35, mucho antes de tener hijos, incluso mucho antes de casarte o de acabar la carrera, por supuesto que no en la misma medida, pero similar y adaptable a tu vida diaria.

Entonces, a momentos tienes todo lo que quieres, tienes una buen nivel económico, que te permite darte el lujo de unos zapatos de cuando en cuando, tienes a un novio precioso, lindo, cariñoso, respetuoso, honesto, sencillito y carismático, en fin todo lo que siempre habías querido en un hombre; no tienes problemas en la escuela ni con tus amigos y tienes tiempo hasta para convivir con la familia de cuando en cuando. Eso suena increíble, pero sólo dura un rato, porque entonces se acaban las vacaciones, llega el momento de seguir con las responsabilidades que tan acertádamente habías olvidado por completo en esos 3 meses de relajación. Ahora si, llega el momento de la verdad. Qué es lo que tiene más peso en tu vida en estos momentos? Sabes que por más que lo intentes no puedes dedicarle el mismo tiempo a todo, hacer todo bien. Y entonces, tomas una decisión, está bien, alguien más toma la decisión por ti, pero ya pasado un tiempo concluyes que para ti, si bien no hubiera sido tu primera opción, si era la más viable. Ok, una de todas tus responsabilidades ya no existe más. Perfecto, eso te da más tiempo para lo demás, y para no llorar te repites a ti misma día y noche “ya regresará, son demasiado perfectos para no estar juntos”. Entre que te engañas y te sonríes, evitas el golpe que te quiere dar la vida. Pero no es por mentirte, no es por evitar sufrir, lo sabes, él lo sabe, lo sientes…

Osea que, cuando no se puede tener todo, está bien sacrificar lo que tienes seguro? Sacrificas lo que sabes que siempre va a estar ahí, no matter what, cause you belong? No que te haga mucho sentido lo anterior, pero en un no-win situation, donde de plano ya no te quede de otra más que sacrificar algo, supones que suena la opción más viable, no? No entiendes nada, estás más confundida que en cualquier otro momento de tu vida, claro, ya no estas en prepri, tu vida ya empezó y tienes que hacer algo al respecto. Lo metes a la Cajita de Cristal, lo dejas ir, lo dejas atrás, rezas porque se haga justicia y porque tú, como los demás miles de millones de mujeres alrededor del mundo, por fin puedan tener todo.

Te encuentras con alguien que no conocías tan bien como creías, y sonríes, y te das cuenta de que al fin y al cabo, la vida te puede dar una sorpresa, a ti, al que te hace sonreír y a quien te dejó ir.

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